06 abril, 2008

Apuntes sobre editoriales independientes

Fuente: ElComercio

El suplemento Mi negocio del mismo Diario ha publicado un informe acerca de cómo es el proceso de la edición de libros, qué es ser un editor independiente en el Perú, qué significa montar una editotial y de más confesiones de los protagonistas. (Editoriales entrevistadas: Estruendomundo, Solar, Matalamanga, Mesa Redonda, Bizarro Ediciones, entre otras.)

Dice la nota: Ella habla en plural para referirse a su trabajo. "Nosotros hacemos la edición, distribuimos en librerías y organizamos la presentación del libro", dice ella, quien en verdad es la única que en su casa dobla cartón y papel para hacer 300 ejemplares de un libro de poesía, los que menos tiraje y menos venta tienen entre las más de veinte editoriales independientes que existen en el mercado. Los vende bajo el nombre Tranvía Editores. Ella se llama Cecilia Podestá y ella es Tranvía Editores. "Yo mismo soy", dice él, para explicar que si se trata de promocionar el lanzamiento de un libro, él es quien se encarga de telefonear a los medios de comunicación, "es como cuando te casas y envías los partes si no sales en los diarios, si la gente no se entera, te jodiste. Te enfrentas a la casualidad de que alguien se tope con tu libro, no que lo busque desde su aparición". Él se llama Álvaro Lasso y es el director editorial de Estruendomudo, un equipo que en casi 5 años ha publicado 40 títulos. Ellos quisieron hacer de su sueño editorial una empresa en serio, le pusieron Mesa Redonda y desde que iniciaron se propusieron ganar y pagar sueldos a su equipo y cumplir con sus escritores en la fecha pactada. Ellos se llaman Juan Miguel Marthans y Sandra López. A jóvenes como ellos se los conoce como editores independientes peruanos, porque los libros que publican no están sujetos a las órdenes de ninguna corporación extranjera. Publican lo que les gusta y para lectores como ellos, solo eso importa. Quieren que los lean, quieren ganar un nombre.
¿Qué es ser un editor independiente en el Perú?
"Es un suicidio", dice Dante Trujillo, director de Solar. "No sé qué pasaría si tuviera que vivir exclusivamente de esto". Giancarlo Gomero del grupo Matalamanga dice que no conoce a nadie en el mercado de editoriales independientes que solo se dedique a eso. Por ejemplo él es arqueólogo y consultor y los cuatro miembros de Matalamanga desde el 2003 se han dedicado como prioridad a sus profesiones y aprovechado el resto del tiempo para los libros. "Como editores no cobramos. Lo ganado --y cada vez hay más retornos-- lo hemos invertido en sacar otro libro".
Un editor se enfrenta a problemas económicos. Lo más costoso es la impresión y en eso el gasto puede ser de 1.000 dólares por 500 ejemplares. Para cubrir este costo muchas de los libros son financiados con participación de los autores o también se busca algún auspiciador. Aunque en el camino editoriales como Estruendomudo y Matalamanga comenzaron bajo este modo, hoy se encargan de cubrir todos los costos.
Sandra López, de Mesa Redonda, dice que hasta la imprenta solo está hecho el 50% del trabajo, pues luego viene lo más importante: la difusión. Una editorial pequeña se enfrenta a los problemas derivados de carecer de un gran aparato mediático para llegar al lector. Por eso razón las editoriales independientes no suelen imprimir más de 1.000 ejemplares y el precio de venta al público pocas veces supera los S/.20. Recuperar lo invertido en la imprenta es suficiente para algunas, para otros no. Dante Trujillo señala otros problemas menos obvios: los libros no pagan IGV, pero las editoriales si lo pagan en el trato con las imprentas y eso tiene que cargarse al precio final. El Estado debería ser el mayor comprador de libros, pero no: las bibliotecas municipales están olvidadas. Una más: "Llegar a supermercados es una quimera porque allí sientes la presión de las editoriales grandes", dice Trujillo. Hoy el equipo de Estruendomudo, por ejemplo sigue encargado de la distribución, pero bajo un proceso más organizado. "Cada día nos estamos volviendo más empresa, si lográramos eso alcanzaríamos la primera meta: una empresa cultural autosostenida". ¿Pero cómo lograr ser una empresa? Juan Miguel Marthans, de Mesa Redonda, es administrador de profesión y piensa que si la mayoría de editoriales hace esto en principio "por amor al arte" esperando que la situación del libro en el Perú cambie, es porque sus directores son gente que ha estudiado humanidades, y no gestión de negocios.
Para ser rentables, una de las salidas para las editoriales ha sido desarrollar servicios a terceros. Este es un tema donde Solar ha destacado, elaborando contenidos y publicaciones por encargo de empresas. Y esta actividad ampara las locuras de publicar libros. Trujillo dice que la editorial no le ha dado directamente ganancias económicas --de sobra sí retribuciones emocionales--, pero le ha permitido llegar a clientes grandes. "Publicar libros nos ha dado un respaldo. Los clientes pensarán: 'esta es una empresa seria, culta'".

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Más:
- La Alianza Peruana de Editores (ALPE) reúne a editoriales independientes, universitarias y autónomas. http://alpe.wordpress.com/ (aquí podrá encontrar dirección, páginas web y correos de las editoriales)

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