Breton, Cocteau y Borges, reflejan los gustos dísimiles del autor de Rayuela. (Instituto Cervantes). Fuente: RevistaÑ13 noviembre, 2009
Los elegidos de Cortázar
Breton, Cocteau y Borges, reflejan los gustos dísimiles del autor de Rayuela. (Instituto Cervantes). Fuente: RevistaÑCasa-museo Borges (Anchorena 1660)
María Kodama en Anchorena 1660. Fuente: revistañEl mito Poe

Reeditan "La hermana de Eloísa" de Borges
Una de las obras de Antonio Seguí que ilustran esta lujosa edición española. Fuente: revistañLos 70 años del El pozo
Fuente: revistañEn diciembre se cumplirán los 70 años de la novela que tras muchos avatares, Juan Carlos Onetti (1909-1994) publicó en 1939. Esta novela corta de apenas cien páginas, que se aparta de lo que por aquel entonces se escribía en el ámbito rioplatense y que comparte mucho, sin haberla leído, con la literatura existencial que se forjaba en Francia. Acaso comparable con La Náusea de Sartre. El homenaje que el mundo cultural hará a El Pozo cerrará el "Año Onetti", que en 2009 ha celebrado el centenario del nacimiento un 1 de julio del autor uruguayo. El Pozo, obra "fundacional" de Onetti, cumple 70 años:
El Pozo es crucial para entender la obra de Onetti", pues "la mayor parte de los temas importantes para este escritor están ya en esta novela", explica Hortensia Campanella, editora de las obras completas del escritor.El protagonista de El Pozo, Eladio Linacero, evade la soledad y el fracaso que definen su vida con la ensoñación y la búsqueda de otra dimensión que, en definitiva, encienda una luz en la oscuridad que lo rodea.Campanella es también directora del Centro Cultural de España en Montevideo, una de las instituciones que han participado en el año del autor de La vida breve y El astillero."Me hubiera gustado clavar la noche en el papel, como a una gran mariposa nocturna. Pero en cambio, fue ella la que me alzó entre sus aguas como el cuerpo lívido de un muerto y me arrastra, inexorable, entre fríos y vagas espumas, noche abajo", culmina Linacero en su intento de escribir unas "memorias".Ahí está "la insatisfacción del ser humano con su propia vida, la conciencia de que la muerte es una condena que marca al hombre desde su nacimiento, con el tema del soñador, al intentar superar estos problemas a través del sueño, de la creación", subraya Campanella.El otro gran tema, precisa, "es el fracaso de todos esos intentos".El Pozo fue "un texto avanzadísimo para su tiempo. Mucha gente lo compara con 'La Náusea' de Sartre. En todo caso es una atmósfera común, puesto que Onetti no conocía 'La Náusea'. Y, si es cierto que lo había escrito siete años antes, entonces fue anterior a Sartre", explica la editora y crítica.La autora, también biógrafa de Mario Benedetti, relata el proceso que Onetti se atribuyó a la hora de escribir por primera vez El Pozo, en realidad a principios de los años treinta.Vivía por entonces Onetti en Argentina, donde imperaba el férreo mandato de José Félix Uriburu; impedido de poder comprar cigarrillos un fin de semana, el incipiente literato uruguayo y ya fumador empedernido "en la desesperación escribió El Pozo, aunque esta primera versión se perdió después", cuenta Campanella."En 1939, sus amigos Juan Cuña y Castel, que tenían una pequeña editorial que estaba sacando libros de poesía, le pidieron un texto breve y él rehizo El Pozo, agrega."Lo imprimen de forma muy modesta, en papel de estraza, y colocan en la tapa un dibujo que había realizado la entonces esposa y prima hermana de Onetti (María Julia), y al que se le agregó la firma falsa de (Pablo) Picasso, un ingrediente más que se suma a la leyenda y la aureola que rodean a este libro y a Onetti", cuenta el escritor Wilfredo Penco.El Pozo es "una obra fundacional" y "una apuesta por la escritura", sin atarse "a ciertas formas tradicionales que hasta entonces imperaban en la literatura uruguaya y también hispanoamericana", destaca Penco, también director de la Academia Nacional de Letras de Uruguay.Penco subraya que Onetti "nunca fue un escritor de multitudes" y tampoco lo será en el futuro, "por más que se promueva su obra".En cambio, en opinión de la directora del Centro Cultural de España en Montevideo, ahora "se le está leyendo más, distintas generaciones se incorporan a su lectura" y El Pozo es "una excelente puerta de ingreso" a su obra.Campanella recordó la intensa relación de Onetti con España, donde, en 1975, "encontró una acogida, un refugio, frente a la dictadura de su país".Onetti murió en Madrid el 30 de mayo de 1994, ciudad que se ha convertido junto a Montevideo en el foco de los homenajes realizados en el Año Onetti.
París era una fiesta reedición ("restaurada")

El polémico libro póstumo de Hemingway, París era una fiesta , ha sido reeditado en un EEUU por uno de sus nietos en una "edición restaurada". Para muchos, una de las mejores memorias escritas en el siglo XX, cuya publicación a manos de su cuarta esposa, Mary Hemingway, quien rehízo el texto para la versión de 1964 y dejó a la segunda mujer como una arpía. Es precisamente el nieto, Sean, de la "arpía" quien se dio a la tarea. Los cambios no son muchos, por ejemplo, la inclusión de un capítulo adicional al dedicado al poeta Ezra Pound. Sin embargo, cae la sospecha para los críticos que "la principal razón para esta revisión no es otra que la de "restaurar" la imagen de su abuela, Pauline Pfeiffer", segunda esposa de Hemingway. Con cuatro viudas nunca se podría haber mantenido la calma en el gallinero. Hemingway reescribe a Hemingway :
¿Por qué esta revisión? se preguntan muchos expertos o simples aficionados a la lectura. Los cambios son más bien pocos, en su mayoría de orden dentro del volumen. Lo que en un sitio aparece en un capítulo - el dedicado al poeta Ezra Pound-, ahora son dos, uno en el cuerpo principal y otro en los sketches adicionales. Así que sobre la iniciativa de Sean pende la sospecha de que la principal razón para esta revisión no es otra que la de "restaurar" la imagen de su abuela, Pauline Pfeiffer, la segunda esposa del autor de El viejo y el mar. En la edición clásica, a Pauline se la pinta como una depredadora que rompió el feliz matrimonio entre el escritor y Hadley Richardson. Esa misma pregunta del porqué se la formula a bote pronto uno de los lectores que ha acudido a escucharle. "Cuando se publicó por primera vez - contesta el nieto-no se utilizó todo el material. Mi abuelo lo dejó inacabado y el capítulo con el que se cerraba (Nunca hay un final en París) lo rehízo Mary". Precisamente es este capítulo el que ofrece el cambio más sustancial. En la nueva edición no aparece como tal. Parte de ese relato se encuentra en el núcleo central, en el llamado Inviernos en Schrums.Pero cortado de forma abrupta. De pronto se habla "de tres corazones", en lo que es la única referencia a Pauline, a la que no se cita por su nombre ni en un libro ni en el otro. "Cualquier culpa fue mía", escribe ahora Hemingway, se llame Ernest o Sean, para justificar su primera ruptura matrimonial. Además, la conclusión del primer relato se traslada, en la reedición, a los sketches. Es un nuevo título, The pilot fish and the rich, lugar en el que se recupera el tramo final del libro original aunque modificado. Se incide en la irrupción de la que sería la segunda esposa, aunque si en la edición de 1964 ella era la arpía, en la del 2009, el autor de Fiesta o Adiós a las armas asume la culpa. "Para la mujer que engaña a su amiga fue algo terrible, pero fue mi falta y mi ceguera lo que hizo que no me repugnara. Viéndome envuelto en eso, y enamorado, acepté toda la culpa y viví con remordimientos", se lee ahora. Y remata: "El remordimiento no desaparecía ni de día ni de noche hasta que mi mujer (Hadley) se casó con un hombre mejor que yo, mejor de lo que yo nunca podría ser, y supe que era feliz". Sean, conservador del Metropolitan Museum, reitera que su trabajo se adecua de manera más correcta al material heredado. La luz procede de la revisión de los manuscritos guardados en la librería John F. Kennedy de Boston. La nueva edición se compone de diecinueve capítulos y diez adicionales, además de fragmentos sobre un supuesto arranque. A partir de este estudio, insiste, también ha reparado párrafos en los que se presenta la relación de su abuela con el escritor "de forma más matizada y verdadera". Poco antes de suicidarse, Ernest Hemingway envió una carta a su editor, Charles Scribner, en la que le informaba que esas memorias de los años veinte "no pueden salir tal como están y no tienen final". Mary, su viuda, no lo vio igual y en un artículo que publicó en 1964 sostuvo que "Hemingway debía dar el libro por acabado". Se encargó de perfilar el manuscrito, cambió el orden de algunos capítulos y añadió otros que el autor había descartado. Y, lo más relevante, insertó un apartado final sobre la ruptura del primer matrimonio. El origen del proyecto restaurado, comenta Sean, se encuentra en su tío, Patrick Hemingway, hijo de Pauline. No esconde, porque así lo ha reconocido, que su tío cree que "la edición original fue terrible con su madre". La nueva le satisface. De la revisión de los archivos deduce que "sus padres fueron felices". Patrick, de 81 años, no arremete contra Mary en declaraciones a The New York Times, pero da una clave para entender la animadversión hacia Pauline y el cariño a Hadley: todo se debe, según su versión, a que Hadley poseía un cuadro de Miró que quería Mary. Por cierto, Ernest Hemingway tuvo una tercera esposa, Martha Gellhorn. La invitada de piedra en esta polémica.
03 noviembre, 2009
Cuento inédito de Nabokov

La nueva edición de los Cuentos completos (Alfaguara) de Vladimir Nabokov incluye dos inéditos en español: "La palabra" y "Natasha". Dimitri Nabokov, el hijo del escritor y traductor de los relatos del ruso al inglés, conoció "La palabra" en 2005. Publicado en 1923 en Rul´, revista del exilio ruso en Berlín, se trata, dice, de un relato tan emocional que antes de traducirlo tuvo que acallar dudas sobre su autenticidad. Era el segundo relato que Nabokov había publicado. El libro estará en la Argentina el año que viene. La palabra:
Barrido del valle de la noche por el genio de un viento onírico, me encontré al borde de un camino, bajo un cielo de oro puro y claro, en una tierra montañosa de extraordinaria naturaleza. Sin necesidad de mirar, sentía el brillo, los ángulos y las múltiples facetas de aquellos inmensos mosaicos que constituían las rocas, de los precipicios deslumbrantes, y el destello de innumerables lagos que me miraban como espejos en algún lugar abajo en el valle, tras de mí. Mi alma se vio embargada por un sentido de iridiscencia celestial, de libertad, de grandiosidad: supe que estaba en el Paraíso. Y sin embargo, dentro de esta mi alma terrenal, surgió un único pensamiento mortal como una llama que me traspasara -y con qué celo, con qué tristeza lo preservé del aura de aquella gigantesca belleza que me rodeaba-. Ese único pensamiento, esa llama desnuda de sufrimiento puro, no era sino el pensamiento de mi tierra mortal.
Descalzo y sin dinero, al borde de aquel camino de montaña, esperé a los amables y luminosos habitantes del cielo, mientras el viento, como la anticipación de un milagro, jugaba con mi pelo, llenaba las gargantas con un zumbido de cristal, y agitaba las sedas fabulosas de los árboles que florecían entre las rocas que bordeaban el camino. Largos filamentos de todo tipo de hierbas lamían los troncos de los árboles como si fueran lenguas de fuego; grandes flores se rompían abiertas en las ramas brillantes y, como copas volantes que rezumaran luz del sol, planeaban por el aire, exhalando en sus jadeos unos pétalos convexos y translúcidos. Su aroma dulce y húmedo me recordaba todas las cosas maravillosas que había experimentado a lo largo de mi vida.
De repente, cuando me encontraba cegado y sin aliento ante aquel resplandor, el camino se llenó de una tempestad de alas. Escapándose de las cegadoras profundidades llegaron en enjambre los ángeles que yo estaba esperando, con sus alas recogidas apuntando a las alturas. Se movían con pasos etéreos; eran como nubes de colores en movimiento, y sus rostros transparentes permanecían inmóviles a excepción de un leve temblor extasiado en sus pestañas radiantes. Unos pájaros turquesa volaban entre ellos con risas felices como de adolescentes, y unos animales color naranja deambulaban ágiles, en una fantasía de manchas negras. Las criaturas se enrollaban como ovillos en el aire, estirando sus piernas de satén en silencio para atrapar las flores volantes que circulaban y se elevaban, apretándose ante mí con ojos brillantes.
¡Alas! ¡Más alas! ¡Por todas partes, alas! ¿Cómo describir sus circunvoluciones y colores? Eran suaves y también poderosas ¿ leonadas, violetas, azul profundo, negro aterciopelado, con un polvillo arrebolado en las puntas redondeadas de las plumas curvas. Eran como nubes escarpadas fijas en la espalda luminosa de los ángeles, suspendidas en arrogante equilibrio; de tanto en tanto, un ángel, en una especie de trance maravilloso, como si le fuera imposible contener por más tiempo su felicidad, en un efímero segundo, abría sin previo aviso esa su belleza alada y era como un estallido de sol, como una burbuja de millones de ojos.
Pasaban en enjambres, mirando al cielo. Sus ojos eran simas jubilosas, y en sus miradas acerté a ver el vértigo del vuelo. Se acercaban con pasos deslizantes, bajo una lluvia de flores. Las flores derramaban su brillo húmedo en el vuelo; los esbeltos y elegantes animales jugaban, sin dejar de ascender en remolinos; los pájaros tañían de felicidad, remontando el vuelo para luego caer en picado. Y yo, un mendigo cegado y azogado, seguía parado al borde del camino, con un mismo y único pensamiento (...)
02 noviembre, 2009
Saramago el "diablo"
28 octubre, 2009
Poe en San Marcos

El Instituto de Investigaciones Humanísticas de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Mayor de San Marcos invita al Conversatorio sobre Edgar Allan Poe.
Cuándo: Martes 3 de noviembre a las 6.30 p.m.
Dónde: Auditorio de la Facultad de Letras.
Participan: Ricardo Silva Santisteban y Jorge Valenzuela
* Ese día se sortearán entre los asistentes los libros de Poe Poemas y El derrumbe de la casa Usher de la Colección del Manantial Oculto, editados por la Universidad Católica.
Fuente: Revista Discursiva19 octubre, 2009
García Márquez espiado
Fuente: revistañ14 octubre, 2009
IV MUESTRA INTERNACIONAL DE TEATRO DE LIMA

OBRA: Las brujas de Salem
OBRA: El Sargento Canuto en tiempo de marinera
OBRA: La Chunga
OBRA: Cabaret
OBRA: La noche de los asesinos
OBRA: Volpone
OBRA: No me toquen ese valse
OBRA: Diario de un loco
OBRA: Tres historias del mar
LA TRAGÉDIE D’HAMLET
Jueves 15 de octubre, 7:00 pm.
LA MUERTE DE UN VIAJANTE (1951)
Martes 20 de octubre, 7:00 p. m.
¿Nobel?
ALGUNOS PREMIOS NOBEL DE LITERATURA: Henryk Sienkiewicz, 1905; Axel Karlfeldt, 1931; Johannes Vilhelm Jensen, 1944; Frans Eemil Sillanpää, 1939; Patrick White, 1973; Herta Müller, 2009. Fuente: revistañ10 octubre, 2009
El Gatopardo, edición definitiva
Escena de El Gatopardo (1963), adaptación cinematográfica de la novela homónima de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, dirigida por Lucchino Visconti07 octubre, 2009
Los 80 años de El ruido y la furia
Primera edición de la novela. Fuente: manhattanrarebooks 04 octubre, 2009
Adiós a Cintio Vitier
Cintio Vitier y Fidel Castro. Fuente: GrammaUn cuento de Bolaño inédito [sic]
Portada revista digital 60wattsLa revista digital 60watts publicó "El cortorno del ojo (Diario del oficial chino Chen Huo Deng, 1980)", "un cuento sobre un oficial del Ejército chino y poeta que se recupera de una enfermedad en un pueblo campesino y plasma sus inquietudes en un diario, con el cual [Roberto] Bolaño (1953-2003) obtuvo el tercer puesto del I Premio Alfambra de Cuentos, organizado por el Ayuntamiento de Valencia en 1983". Sin embargo, me enteré luego, por una lectora blog de Iván Thays, que el cuento "inédito" no lo es tanto.
Revista Ñ también ha incurrido en el error al consignar que "el director de "60watts", el joven escritor Diego Zuñiga, quiso compartir el "descubrimiento" con otros lectores del autor de Los detectives salvajes aun a riesgo de tener problemas legales.[...] Zúñiga se decidió a publicar el cuento en 60watts tras comprobar que no había sido incluido en ninguna de las recopilaciones póstumas de Bolaño". Esto último es lo singular, se afirma que el cuento es inédito cuando éste ya había sido publicado en 1983.
Fuera de la atención que se consigue al publicar un inédito de un escritor como Roberto Bolaño, habría que tener mayor cuidado al respecto señores de 60watts.
30 septiembre, 2009
Henry James para novatos
Fuente: Revistañ25 septiembre, 2009
La Chunga en el Teatro MVLL
Fuente: elcomercio.com.pe
Después de 20 años de estar fuera de la cartelera teatral La Chunga de Mario Vargas Llosa vuelve y lo hace nada menos que en el teatro que lleva el nombre del autor. Dirigida por Giovanni Ciccia, se estrenará el próximo 01 de octubre en la Biblioteca Nacional del Perú, en San Borja. "La Chunga": Una mujer que anuló a los hombres:
En la pieza teatral cuatro amigos que se hacen llamar Los Inconquistables —“El Mono” (Emilram Cossío), Lituma (Alberick García), José (Carlos Solano) y Josefino (Óscar López Arias)— especulan acerca de la noche en que La Chunga (Mónica Sánchez), propietaria del bar que visitan, y Meche (Stephanie Orué), una eventual novia de Josefino, la pasaron juntas.
“Es una obra que habla de un mundo hostil que pretende ser cambiado de alguna manera. Es una radiografía de nuestra sociedad y de nuestra postura como seres machistas, que a pesar del paso del tiempo lo seguimos siendo”, dijo el director Giovanni Ciccia.
La idea de montar “La Chunga” surgió hace un año cuando Giovanni Ciccia y David Carrillo, directores de la Asociación Cultural Plan 9, buscaban una obra de Mario Vargas Llosa para ponerla en la sala que lleva su nombre.
La actriz Mónica Sánchez (La Chunga) describió a su personaje como una mujer que ha decidido cancelar el género masculino y casi se ha convertido en un hombre para sobrevivir. “Creo que en esencia eso es, una mujer muy dura que creció y vivió en un prostíbulo; y que ahora se encuentra ya tía, en un bar, gastada y habiendo cancelado la posibilidad del amor y de la felicidad para ella. No obstante, el encuentro con Mechita (Stephanie Orué) despierta en ella todas esas sensaciones que mantiene ocultas pero que aún la encandilan.
Ambas actrices desarrollan en la obra algunas escenas íntimas y se besan. Stephanie Orué señaló que el desnudo parcial que hará en escena lo ha logrado desarrollar por la buena conexión que tiene con los actores y el director.
Autorretrato de Borges
Ayer, en Manhattan, salió al remate el único autorretrato que se conoce del gran escritor argentino. Además, se inaugura una muestra de arte inspirada en su obra y la de otros autores sudamericanos. Borges luce en Nueva York:A identificar los restos de García Lorca
¿Por qué Borges no recibió el Nobel?

23 septiembre, 2009
SIMPOSIO NACIONAL "CIEN AÑOS CON CIRO ALEGRÍA, LA VIGENCIA DEL INDIGENISMO"
22 septiembre, 2009
17 septiembre, 2009
A 80 años del cine surrealista de Dalí y Buñuel
16 septiembre, 2009
Censuran "Aura" en Puerto Rico
Gracias al blog de Iván Thays me entero que en una nota del Departamento de Educación de Puerto Rico titulada "Descontinuación de libros en español en Undécimi grado" se anuncia que la enseñanza en ese país debe impartirse a través de "modelos de moral y ética" y que Aura del mexicano Carlos Fuentes, junto a otros libros, carecen de ella por ser de "vocabulario y lenguaje inaceptable, extramadamente burdo y soez". Espero que nadie en nuestro (siempre ilustre) Ministerio de Educación se le ocurra semejante disparate. Aura es una novela intensa y redonda; que hace unos meses hice leer a mis alumnos y que los enganchó desde sus primeras páginas. La nota en El Universal se extiende en el tema:Según informa la agencia AP, el jueves pasado dicha dependencia emitió un comunicado en el que prohibía el uso del libro de Fuentes, entre otros textos.
La decisión fue tomada por considerar que el texto contiene un lenguaje "extremadamente burdo y soez", por lo que quedaba "terminantemente prohibido" su uso.
Además de Aura, otros textos censurados son Antología personal de José Luis González, El entierro de Cortijo de Edgardo Rodríguez Juliá, Mejor te lo cuento: Antología Personal de Juan Antonio Ramos, la colección de cuentos Reunión de espejos, editada por José Luis Vega
Sin embargo, los escritores de Puerto Rico no se quedarán con los brazos cruzados y a través de la Asociación de Periodistas de ese país convocaron a la lectura de los textos prohibidos este miércoles, frente a la sede del Departamento de Educación.
"Como defensores del derecho a la libertad de expresión, esta acción no nos puede pasar por nuestras caras y quedarnos silenciosos``, indica el comunicado de prensa de la Asppro.
En 2001 la obra de Fuentes levantó polémica en México, pues se supo que el entonces secretario del Trabajo, Carlos Abascal, censuró el texto por considerarlo obsceno.
Reynoso en Buenos Aires
Así presentan a nuestro narrador en la Argentina: "El prestigioso escritor Oswaldo Reynoso (Arequipa, 1931), invitado por el CCEBA, llegó esta semana a Buenos Aires para presentar la novela En octubre no hay milagros. Es la primera vez que Reynoso llega a Buenos Aires y, dato curioso, lo hace para presentar una novela que fue publicada originalmente en 1965". Y aunque Reynoso nunca estuvo inclinado a la internacionalización de su obra, no parece irle mal en esta experiencia. Es una gran noticia saber que un genial narrador como él se esté haciendo conocer en el extranjero. Ojalá que la reedición que hace la editorial argentina El Andariego sea la primera de muchas más (cómo no internacionalizar Los inocentes, por ejemplo). En el blog de la librería "Eterna Cadencia" le hacen una entrevista titulada: "No soy un escritor, soy un creador" y aquí les dejo algunas preguntas:La novela es del ’65. Salvo unas pocas menciones –la guerra de Vietnam, la Revolución Cuba–, no parece haber intenciones de situarla en una época.
Yo creo que ha habido una distorsión en la apreciación de la literatura peruana. No sé si en otros países se da esta distorsión. Los estudios que hacen los norteamericanos, los europeos y algunos críticos de mi país hacen más que todo es un enfoque sociológico. Entonces toman la novela como un testimonio de lo social. ¡Pero el escritor no ha escrito un ensayo! Ha escrito una novela y la novela es una obra de arte. Y sobre la concepción artística, estética del autor no dicen nada. Lo que les interesa es ver si refleja o no la realidad y como esta mirada sociológica. Me parece un error. En América Latina y en Perú se escriben buenas novelas, buenos cuentos. Pero eso se deja de lado. Con esta novela he comprobado esto porque sigue leyéndose a pesar de que se habla de otra etapa. Sin embargo hay determinados valores que subsisten. No leemos a Proust ni leemos a Dostoievski por la situación socioeconómica de Francia o de Rusia: leemos porque son grandes novelistas. Yo creo que esa óptica debe haber en la crítica, en la percepción de la obra narrativa. En mi primer libro, Los inocentes, los personajes transitan por cantinas que tienen rockolas, se visten a lo James Dean, tienen un lenguaje de esa época –lo que se llama lenguaje popular peruano–. Sin embargo es un libro que sigue leyéndose y sigue teniendo buena apreciación de parte de los jóvenes, porque en cada uno de los personajes hay una posición interna que, a pesar de la época, conmueve al lector joven.
Penetrar en el personaje a través de una estética, dejando de lado cuestiones circunstanciales. Me parece que eso es lo que interesa a los jóvenes. Desde que comencé a escribir tengo dos direcciones fundamentales: lo ético y lo estético. No puede haber ética sin estética, no puede haber estética sin ética. No hablo de moral, si no de ética. Empleando estas dos líneas con un lenguaje vivo, un lenguaje creativo, casi en un límite poético, abordo esos problemas. Y eso hace que los libros van a cumplir ya pues medio siglo y siguen siendo los más leídos en Perú.
¿Miguel –uno de los protagonistas– lo atraviesa la literatura de Dostoievski?
Es posible. Hay aspectos que me doy cuenta después de escribir, porque yo soy un sonámbulo cuando escribo. Porque no soy un escritor: soy un creador. La diferencia que establezco es que el escritor domina su forma expresiva escrita, inteligente, que puede escribir ensayo, poesía, cuento, puede escribir teatro, crónica periodística, pero no hace arte. El creador es aquel que tiene una pulsación interna y eso lo expresa a través del arte. Para mí la literatura es arte. Creo que Octavio Paz decía que un hombre inteligente y culto puede escribir un buen poema, pero no es poeta. Entonces yo hago esa diferenciación entre escritor y creador. Y yo me considero un creador.
Volviendo a las influencias de la novela, la influencia que he recibido es la de Proust en El busca del tiempo perdido. ¿Por qué? Porque en En busca del tiempo perdido hay una temática fundamental: los celos. El problema de las parejas que aparecen en la novela En busca del tiempo perdido son los celos. Me da la impresión de una gran sinfonía con un leitmotiv que de pronto toca el piano, a ese leitmotiv le da una variación los violines o los vientos. Al final todo eso hace una sinfonía. El leitmotiv de En busca del tiempo perdido son los celos. No sé si de una forma directa o indirecta, el leitmotiv de En octubre no hay milagros es el poder. El poder que se manifiesta en Don Manuel que quiere dominarlo todo, que quiere tener a su servicio todo y dentro de eso las relaciones homosexuales. La hija de Don Lucho con el otro. Y la relación diferente entre Profesor y Miguel, que es una contraparte de la relación de Don Manuel con Tito. Entonces, en cierta forma, yo he querido hacer una especie de sinfonía –claro que en el momento de escribir no me lo propuse, pero después lo he visto– por la gran influencia que tuvo en mí la lectura de Proust.
Primero, cuando publiqué mi libro Los inocentes, hubo escándalo porque decían que eso no era literatura. Que literatura debía escribirse en un lenguaje estándar, con cierta figura. Y que en esos relatos yo había puesto groserías, formas que se riñen con la buena literatura. La otra crítica fue que se ponían brutalmente escenas de sexo –también aparecen en En octubre no hay milagro–. Era una época de mucha restricción, recuerdo que tanto en primaria y en secundaria las clases se detenían en el ombligo y continuaban en las rodillas (Risas). Eso causó mucha indignación en la gente. Recuerdo que un programa de televisión, un periodista me dijo “pero cómo usted, siendo profesor, no da el ejemplo, cómo ha escrito estos dos libros llenos de groserías”. Y le dije no hay ninguna grosería. Me dijo “usted es un mentiroso, cualquier persona que lea su libro va a encontrar puras groserías. Acá tengo el libro y por respeto a la gente que está viendo el programa no lo voy a leer. ¿En todo caso, para usted qué es una grosería?” Muy sencillo: en literatura no hay palabras groseras. En literatura hay palabras bien empleadas o mal empleadas. Porque literatura es el arte de la palabra. “¿Entonces qué es grosería para usted?” Para mí justicia en boca de un juez que amaña los juicios es una grosería. La palabra Dios en boca de un cura pecador que hace daño a la gente es una grosería. La palabra patria en boca de un militar que roba al país es una grosería. Pero cuando un joven de un barrio pobre de Lima viene un amigo y le da una patada y él voltea y le dice “qué te pasa conchaetumadre”, esa no es una grosería porque le sale desde lo más hondo de su espíritu. Ese es el concepto que yo tengo de grosería. Y cortó el programa. (Risas)
Luego de la edición del ’65, ¿volvió a leerlo, lo corrigió?
Nada. Ni una sola línea. No me interesó porque ya está hecho. Una vez que se publica ya no. El reformar y sacar otro libro me parece que es una trampa al lector. Y de este libro hay muchas ediciones. Ya he perdido la cuenta de las ediciones y de las ediciones piratas, y en este momento es uno de los libros que se leen en secundaria y en la Universidad. Este y Los inocentes. Con frecuencia me invitan a que yo hable con los estudiantes. Estas reuniones con los estudiantes son muy interesantes. En un colegio, estaba el director, el subdirector, los profesores y unos 300 estudiantes –todos hombres, no había mujeres– un joven se levanta y me dice “Profesor, en Los inocentes, uno de sus personajes se masturba en el parque.
Un cuento de Kafka para escuchar
Franz Kafka (1883-1924)Bizziokafka by Kolesnicova
Entrevista a Ribeyro
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13 septiembre, 2009
Los 50 años de "El tambor de hojalata"
El primer día de escuela de Oskar
La primera novela de Günter Grass que, para muchos, cambio el rumbo de la literatura alemana de la postguerra, cumple su cincuentenario, celebrado con un acto en el Teatro Nacional de Lübeck. En este se realizó una exposición titulada "Un libro escribe historia". Además la editorial Steidl ha sacado al mercado una edición conmemorativa del libro y una documentación de la historia sobre la acogida del mismo. El obra literaria "El tambor de hojalata" de Günter Grass celebra sus 50 años:
La idea de la muestra es documentar tanto el proceso de creación de "El tambor de hojalata" como su acogida posterior dentro y fuera de Alemania, que en su momento sorprendió al propio escritor.
Grass suele contar como en junio de 1959 los editores estadounidenses Kurt y Helen Wolff -que habían tenido acceso al manuscrito de "El tambor de hojalata"- lo citaron en un hotel de Zúrich y le preguntaron, para sorpresa del entonces joven escritor, si creía que su libro podía encontrar lectores en Estados Unidos.
El escritor alemán respondió que no creía y que incluso se sorprendería si el libro encontrase lectores en Baviera porque todo lo que ocurría en el mismo estaba concentrado en una "lejana región báltica" y en el destino de una minoría insignificante y que por lo tanto se trataba de una novela que "olía a provincia".
Kurt Wolff le dijo que su decisión ya estaba tomada y que el libro aparecería en Estados Unidos."El tambor de hojalata" generó, desde el comienzo, una discusión como ninguna otra obra de la literatura alemana en toda la historia de la postguerra. Aún antes de su publicación, cuando leyó algunos apartes del manuscrito en un congreso del célebre Grupo del 47, la obra fue recibida con entusiasmo por parte del mundo literario.
Sin embargo, en medio del ambiente pudibundo de los años cincuenta alemanes hubo reacciones negativas, Grass fue acusado entre otras cosas de pornógrafo y de blasfemo, por algunas escenas del libro que sin duda rompían muchos tabúes de la época.
Del otro lado de Alemania, el presidente de la Unión de Escritores de la extinta República Demócrata Alemana (RDA), Hermann Kant -que después se arrepentiría de lo dicho- acusó a Grass de tener una insana preferencia por las anormalidades.
Grass sigue siendo identificado por muchos con "El tambor de hojalata" lo que a veces irrita un tanto al escritor que quiere que toda su obra sea considerada en conjunto.
Sin embargo, Grass no ha esquivado las celebraciones del cincuentenario y, además del participar en los actor de Lübeck, volverá en octubre a la Feria de Fráncfort, para celebrar al aniversario en el mismo lugar en que se lanzó el libro que lo catapultó a la fama.
11 septiembre, 2009
Crucigrama sobre "El Aleph"
06 septiembre, 2009
Descubriendo a Jaime Sabines
Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 25 de marzo de 1926 - Ciudad de México; 19 de marzo de 1999)Ayer descubrí al poeta mexicano Jaime Sabines y me parece un poeta genial (Y no es por los elogíos que Óscar Limache le diera en su Taller de Poesía que dicta en PETROPERU). La simpleza de sus versos brillan con un lenguaje claro. Lejos de revestimientos angustiosos para el lector, Sabines maneja -me aventuro a decir- una poesía para el hombre de a pie. Octavio Paz lo reconoció y no le restó mérito. Será cuestión de que cada lector lo juzgue. Algo de su poesía se halla en la red (http://www.jaimesabines.org/) y para sorpresa mía (porque pensé volver a oír esos poemas teniendo que comprar el CD en el FCE), el homenaje que México le diera en 1998 -donde Sabines lee mucho de su poesía- se halla en el ahora indispensable youtube. Aquí les dejo uno:
"La carretera" adaptada
31 agosto, 2009
La palabra de Ribeyro
Fuente: Peru21 30 agosto, 2009
Talleres y conferencias en PETROPERÚ
Estas actividades se llevarán a cabo gratuitamente en la Oficina Principal de PETROPERÚ (Canaval Moreyra 150, San Isidro) INGRESO LIBRE. CAPACIDAD LIMITADA INSCRIPCIONES: cope@petroperu.com.pe
Saramago y "Caín"
Video sobre su más reciente novela El viaje del elefante
El Nobel portugués publicará en octubre Caín, una novela en la que redime al personaje bíblico y con la que vuelve a cuestionar temas religiosos, luego de su inolvidable El Evangelio según Jesucristo. En su blog (blog.josesaramago.org) apareció el jueves último el anuncio de la nueva novela y una carta de la presidenta de la Fundación Saramago, Pilar del Río, en la que anuncia a los lectores del Nobel que este Caín no les dejará indiferentes. Saramago vuelve a meterse con la religión en su nueva novela:
José Saramago vuelve a ocuparse de la religión en Caín, su nueva novela, que se publicará en octubre, en la que redime a su protagonista del asesinato de Abel y señala a Dios "como el autor intelectual al despreciar el sacrificio que Caín le había ofrecido". Su editor en portugués, Zeferino Coelho, la llevará a la Feria del Libro de Frankfurt el próximo octubre y a finales de ese mes estará en las librerías de Portugal, América Latina y España, aquí también en catalán. Será en Lisboa, en su presentación mundial, donde el Nobel hable por primera vez de su nuevo libro, pero desde su casa de Lanzarote, donde pasa el verano y ya prepara las maletas para volver a Lisboa, explicó a la agencia EFE a través del correo electrónico que lo que nos ha querido decir con Caín es que "Dios no es de fiar. ¿Qué diablos de Dios es éste que, para enaltecer a Abel, desprecia a Caín?".Casi veinte años después de su discutido libro El evangelio según Jesucristo, que fue vetado por el Gobierno portugués para competir por el Premio Europeo de Literatura, el Nobel luso hace un irreverente, irónico y mordaz recorrido por diversos pasajes de la Biblia pero no teme que vuelvan a crucificarle. "Algunos tal vez lo harán -explica Saramago-, pero el espectáculo será menos interesante. El Dios de los cristianos no es ese Jehová. Es más, los católicos no leen el Antiguo Testamento. Si los judíos reaccionan no me sorprenderé. Ya estoy habituado. Pero me resulta difícil comprender cómo el pueblo judío ha hecho del Antiguo Testamento su libro sagrado. Eso es un chorro de absurdos que un hombre solo sería incapaz de inventar. Fueron necesarias generaciones y generaciones para producir ese engendro". José Saramago no considera este libro su particular y definitivo ajuste de cuentas con Dios -"las cuentas con Dios no son definitivas", dice-, pero sí con los hombres que lo inventaron. "Dios, el demonio, el bien, el mal, todo eso está en nuestra cabeza, no en el cielo o en el infierno, que también inventamos. No nos damos cuenta de que, habiendo inventado a Dios, inmediatamente nos esclavizamos a él", explica el autor. Niega que la cercanía de la muerte, hace ahora un año debido a su enfermedad, le hiciera pensar más en Dios. "Tengo asumido que Dios no existe, por tanto no tuve que llamarlo en la gravísima situación en que me encontraba. Y si lo llamara, si de pronto él apareciera, ¿qué tendría que decirle o pedirle, que me prolongase la vida?" Y continúa Saramago: "Moriremos cuando tengamos que morir. A mí me salvaron los médicos, me salvó Pilar (su esposa y traductora), me salvó el excelente corazón que tengo, a pesar de la edad. Lo demás es literatura, y de la peor". Hace un año, el escritor sorprendió a sus lectores por la ironía y el humor que destilan de las páginas de El viaje del elefante y ahora vuelve a las andadas con Caín. Para él es un misterio. Y reflexiona: "No fue deliberado ni premeditado, la ironía y el humor aparecen en las primeras líneas de ambos libros. Podía haberlo contrariado e imprimirle un tono solemne a la narrativa, pero lo que está me vino ofrecido en una bandeja de plata, sería una estupidez rechazarlo". El escritor empezó a pensar en Caín hace muchos años, pero se puso a escribirlo en diciembre de 2008 y lo terminó en menos de cuatro meses. "Estaba en una especie de trance. Nunca me había sucedido, por lo menos con esta intensidad, con esta fuerza", rememora para Efe. Saramago, que una vez escribió que "somos cuentos de cuentos contando cuentos, nada" y así sigue viéndose, escribe más y más rápido que nunca (tres libros en un año), quizás como la mejor manera de seguir vivo. "Es verdad. Tal vez la analogía perfecta sea la de la vela que lanza una llama más alta en el momento en que va a apagarse. De todos modos, no se preocupen, no pienso apagarme tan pronto", sentencia.
Capote a 25 años de su muerte
Truman Capote, gran novelista pero -a mi criterio- genial cuentista, vivió "emocionalmente inestable desde su infancia". Como le sucede a muchos escritores "terminó por ser víctima de su propia afición por novelar hechos y personajes reales, un estilo que le llevó al éxito profesional pero le hundió personalmente". Padre del denominado "nuevo periodismo" en EEUU, el extravagante Truman Capote continúa cautivando 25 años después de su muerte, que se cumplieron este martes, gracias a su genial obra y a una vida tan excéntrica como destructiva:
Capote murió a los 59 años en Los Ángeles el 25 de agosto de 1984 después de largos episodios de abusos de drogas y depresión, un estado en el que se sumió después de tocar el techo de su carrera y ser repudiado por la alta sociedad neoyorquina a la que tanto anheló pertenecer. Hijo de unos padres que lo ningunearon, nació el 30 de septiembre de 1924 en Nueva Orleans y se crió con sus primos en Alabama. Su nombre original, Truman Streckfus Persons, mutaría a Truman García Capote en 1935 cuando su padrastro, Joseph García Capote, aceptó adoptarlo como hijo propio. Dos años antes, Lillie Mae, madre que le abandonó con sus parientes cuando era pequeño y se fue a vivir a Nueva York, se hizo con la custodia única del prometedor escritor, que abandonó el sur del país para mudarse a la ciudad de los rascacielos. El cambio permitió a Capote dar el primer paso hacia su ansiado sueño de aristocracia y perseguir un trabajo en la prestigiosa revista The New Yorker, donde consiguió entrar en 1941. Excéntrico, de particular forma de expresarse, abierta homosexualidad y gran don de gentes, Capote supo ganarse poco a poco el afecto de personalidades de la alta sociedad, quienes le abrieron la puerta de sus casas. Tiranteces con unos colegas de profesión terminaron por forzar su salida de The New Yorker en 1944. Libre de ataduras halló acomodo con colaboraciones en publicaciones con un público más afín a sus textos y comenzó a labrarse una fama que ya no le abandonaría. Su primer libro saldría cuatro años más tarde, Other Voices, Other Rooms (Otras voces, otros ámbitos), en el que sacó punta a su agudo sentido de la provocación con una historia en la que un joven se enamora de un travesti. En 1949 vería la luz Tree of Night and Other Stories (Un árbol de noche y otras historias), un compendio de relatos cortos que escribió para varias revistas y en 1951 saldría su segunda novela The Grass Harp (El arpa de hierba). Capote hizo guiones para el cine en una década muy productiva que tendría como colofón el estreno de una de sus novelas más conocidas Breakfast at Tiffany's (Desayuno en Tyffany's o Desayuno con diamantes, 1958), popularizada posteriormente en la gran pantalla por la película homónima ganadora de dos Óscar protagonizada por Audrey Hepburn. Un año después tendrían lugar los cruentos asesinatos de la familia Clutter en Holcomb, un pueblo de Kansas, en los que Capote vio el argumento perfecto para la que sería su obra maestra. El escritor, acompañado por Harper Lee, su amiga de la infancia y ganadora de un Pulitzer por To Kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor, 1960), se tomó seis años para recopilar la información sobre los sucesos de Holcomb mediante entrevistas a los vecinos de la zona que le fueron dando las pistas que necesitaba para esclarecer lo ocurrido. Un trabajo que llamó In Cold Blood (A sangre fría) y arrasó en las librerías en 1966 con una técnica literaria en la que un narrador omnisciente reconstruía los hechos del homicidio tal y como ocurrieron. Esta forma de relatar calificada como "novela de testimonio" supuso una novedad en aquel momento y le valió el título de padre del nuevo periodismo estadounidense. A sangre fría supuso la cima de su carrera profesional y el reconocimiento de la aristocracia de Manhattan que congregó en la famosa fiesta Black and White Ball, que él mismo organizó en el hotel Plaza y fue el culmen de su vida social. Sin embargo, el incisivo escritor terminaría por ganarse la animadversión de sus amigos ricos y famosos cuando optó por publicar textos ficticios basados en personajes reales de la alta sociedad neoyorquina. El interés por Capote recobró nuevos bríos en 2005 con el estreno del filme biográfico Capote, por el que Philip Seymour Hoffman obtuvo el Óscar por la mejor interpretación masculina protagonista.
16 agosto, 2009
Anuncian homenaje a Benedetti
Sylvia Lago y Ariel Silva, responsables de la Fundación Mario Benedetti indicaron que el próximo 14 de septiembre realizarán un homenaje al escritor uruguayo, que murió hace 3 meses. Además, hablaron acerca del libro póstumo de poemas que está a punto de publicarse, en principio bajo el título Biografía para encontrarme. "Benedetti estuvo lúcido hasta el final y no creía en la vida del más allá":En una entrevista con radio El Espectador, la poeta y presidenta de la Fundación Mario Benedetti, Sylvia Lago, y su secretario y gerente administrativo, Ariel Silva, explicaron algunos de los proyectos con los que esa institución pretende mantener vivo el recuerdo de Benedetti, fallecido en Montevideo el pasado 17 de mayo. Lago indicó que el 14 de septiembre, en coincidencia con el aniversario del nacimiento del poeta y novelista en Paso de los Toros, se hará un tributo a Benedetti en Montevideo, con la participación de representantes de la vida cultural uruguaya. Entre ellos, agregó la escritora, estará el cantautor Daniel Viglietti, también miembro de esta fundación heredera universal del patrimonio de Benedetti y creada a su muerte con el objetivo de "rescatar al autor desde el punto de vista más académico". Lago y Silva adelantaron algunas de las actividades que desarrollará la Fundación Mario Benedetti una vez que se concrete la adquisición de un local definitivo para su funcionamiento. Actualmente la institución tiene su sede provisional en el apartamento en el que residió Benedetti hasta sus últimos días, en el centro de Montevideo. "La idea es comprar una casa, porque es imposible que funcione en el departamento donde él vivía", pues "es muy chiquito", dijo Sylvia Lago. La Fundación organizará talleres literarios y conferencias, y recibirá "a muchos estudiantes y académicos", aunque "también está previsto por testamento la creación de una biblioteca y un museo", de ahí que se requiera un espacio más amplio, aseguró Lago. Ariel Silva explicó que el propio Benedetti era en principio poco receptivo ante la idea de crear una fundación con su nombre: "él siempre dio una negativa". Según Lago, "entendía que era una forma de vanidad", aunque "los amigos lo fuimos convenciendo", sobre todo ante las perspectivas académicas para los estudios literarios que se abrían con un centro así, añadió.
15 agosto, 2009
Recordando a Ribeyro
Uno de sus vicios fue el cigarro. Cuando enfermó, escribió 'Solo para fumadores'. (USI)09 agosto, 2009
Homenaje a Julio Ramón Ribeyro
A cargo de renombrados escritores y estudiosos de su obra. La primera mesa del evento estará conformada por los escritores Fernando Ampuero y Alonso Cueto, quienes dialogarán sobre la vida y la personalidad literaria del autor de La palabra del mudo. En la segunda mesa Víctor Vich y Jorge Coaguila abordarán la obra literaria, ensayística y diarística del autor.
Fechas:
Miércoles 12 de agosto: Fernando Ampuero y Alonso Cueto
Miércoles 19 de agosto: Víctor Vich y Jorge Coaguila
Lugar: CC Inca Garcilaso de la Cancillería. Jr. Ucayali 391, Lima.
Ingreso libre
http://www.ccincagarcilaso.gob.pe/
Telf: 623-2656
08 agosto, 2009
"Un mundo feliz" al cine
Y una buena noticia para los amantes del cine de ciencia-ficción. El director británico Ridley Scott (Blade Runner, Alien, Thelma y Lousie) realizará la adaptación de la novela de Aldous Huxley, Un mundo feliz. En breve se iniciará los trabajos con el guión. Algo más: Scott también será su productor junto con Leonardo DiCaprio –que además protagonizaría el filme-, según informó la publicación "Hollywood Reporter". Espero que no demore tanto en salir la película. Un mundo feliz de Huxley, a la pantalla grande (Aquí un video con Huxley):.
Cervantes: ¿catalán y gay?
El periodista catalán Albert Torras, asegura en su último libro que Miguel de Cervantes era catalán y homosexual. Gays y lesbianas de la historia de Cataluña, reúne la vida y las anécdotas de más de 50 personajes de la cultura catalana caracterizados por ser homosexuales. Entre ellos incluye al autor del Quijote, sobre quien siempre se dijo que nació en Alcalá de Henares. Por mi parte, eso de tomar a personajes de la Historia y contarnos una mezcolanza de sus vidas ya no me sorprende. Justo el lunes tengo que dictar mi clase sobre Cervantes. ¿Tendré que cambiar mis apuntes gracias a Torras? Por ahora no. Dudan sobre el origen y la sexualidad de Cervantes:22 julio, 2009
EVOCANDO “EL RUIDO Y LA FURIA”
por Luis Torres Vásquez
Extenuante sería el primer adjetivo que calificaría la lectura de El Ruido y la Furia. Y no por ello, dejaría de lado otro: Fascinante. Y es que, la novela que William Faulkner escribió hace ochenta años, es la manifestación de la madurez literaria de un escritor que hasta antes de 1929, había publicado libros menores y ya sin trascendencia. Sin embargo, no puedo dejar de mencionar que Sartoris (1929) –en palabras de William Van O´Connor– “sirvió para que Faulkner se encontrara a sí mismo como escritor (…). Mientras escribía Sartoris¸ Faulkner trabajaba también en The Sound y the Fury, publicándose las dos con pocos meses de diferencia. Sartoris marca el fin de un aprendizaje. The Sound y the Fury es ya la obra de un escritor formado”. Sartoris, no solo es la novela de aprendizaje para su propio autor, sino también un relato objetivo que traslada la propia genealogía de los Falkner (sin la “u”) a la leyenda de la familia Sartoris. Caracterizó al coronel Sartoris como su propio bisabuelo, William C. Falkner, soldado, político, constructor ferroviario y escritor. La reposición de la “u” a su apellido, Faulkner lo explica así: “Cuando comencé a escribir, aunque en esa época creía estar haciéndolo por pura diversión, tal vez tenía ambiciones y no quería aprovechar [sic] del renombre de mi abuelo, por eso acepté la ‘u’ de esa manera fácil de distinguirme”. Además, Sartoris, inicia la saga o ciclo de Yoknapatawpha (condado ficticio o mundo faulkneriano –inspirado en el condado de Lafayette, Mississippi– en el que ocurren muchas de las novelas del autor y cuya capital es Jefferson). En los meses de escritura de Sartoris –y también de El Ruido y la Furia– Faulkner afirmó que “escribir es algo altamente admirable; por su medio puedes hacer que los hombres se mantengan erguidos sobre sus piernas traseras y proyecten una larga sombra”.
Antes, en 1924, Faulkner publicó por su cuenta El fauno de mármol, un libro de poemas poco originales. Al año siguiente viajó a Europa, a Nueva Orleans, donde trabajó como periodista y entabló amistad con el escritor de cuentos estadounidense Sherwood Anderson. Amistad que le ayudaría a encontrar un editor para su primera novela: La paga de los soldados (1926). Ésta narra la historia de un soldado joven que vuelve a casa después de la Primera Guerra Mundial, inválido física y mentalmente, y cómo su enfermedad y muerte posterior afectan a su familia y a sus amigos. Van O´Connor afirma que es “una novela deliberadamente ‘elegante’ que trata sobre la ‘generación perdida”. En 1927, publica Mosquitos, novela ambientada en Nueva Orleans: “Es una novela satírica –explica Van O´Connor– aunque la sátira, en su mayor parte, es gruesa y pesada”.
Pero volviendo a 1929, año acaso decisivo para Faulkner, puesto que decide consagrarse de lleno a su carrera como escritor, se casa con Estelle Oldhan y publica una de sus mejores novelas: El Ruido y la Furia.
Lo que sorprende más del manuscrito de la novela, es que conserva, en su primera página, el título “Twilight” (Crepúsculo). “Como título exclusivo de la primera sección –explica Millgate–, ‘Twilight’ se referiría al semimundo del propio Benjy, suspendido en un estado intemporal, entre las tinieblas y la luz, la comprensión y la incomprensión, entre lo humano y lo animal. Como título del libro entero, la palabra inmediatamente sugiere la decadencia de la familia Compson”. El título definitivo de la obra se debe al soliloquio que el príncipe Macbeth, en la obra de Shakespeare, pronuncia cuando la muerte se aproxima: “La vida…es una historia que cuenta un idiota, una historia llena de ruido y de furia, que no significa nada”.
El Ruido y la Furia, en sus orígenes, “comenzó como un cuento corto –explicó Faulkner, en 1955, en el Seminario Nagano–, un cuento sin argumento, sobre unos niños que eran alejados del hogar durante el entierro de la abuela”. Más adelante agrega: “De ninguna manera se trató de un tour de force deliberado, el libro simplemente creció así”. Y de eso no cabe duda. El Ruido y la Furia fue escrita sin notas –si hubo alguna no sobrevivió– y ello es lo que más sorprende. Cómo las complejidades de la sección de Benjy fueron escritas sin ayuda. “Sin embargo –afirma Michael Millgate, en el prólogo de la edición de Obras completas hecha por Aguilar– la sección de Benjy parece haber evolucionado bajo presión creativa, es decir, sin ser planeada de antemano. Todas sus versiones sobre la creación de El Ruido y la Furia enfatizan que la novela fue creciendo a medida que la fue sometiendo a su imaginación”. Faulkner dio otro ejemplo de su genialidad con Mientras agonizo (1930), también escrita sin notas.
Pensar en El Ruido y la Furia como un simple estudio de la decadencia de una familia sureña norteamericana, sería inadecuado. Éste es un aspecto de las múltiples lecturas que se pueden hacer de la novela. Cada uno de sus personajes principales (Benjy, Quentin, Jason, Madre, Dilsey, Luster…) cierra un círculo que tiene en el centro a dos mujeres: Caddy y su hija. “También puede interpretarse como el fracaso del amor en el seno de una familia, con una ausencia destructora del respeto propio y del mutuo respeto”, anota Van O´Connor.
La novela se nos presenta en cuatro secciones o capítulos. Pero cada sección nació por añadidura –o si se quiere– por corrección de la anterior. Teniendo como base a aquellos niños que desde sus juegos infantiles veían incidentalmente la ceremonia fúnebre de la abuela, “me vino la idea de cuánto más podía extraer yo la idea de la ciega egolatría de la inocencia, tipificada por los niños, si uno de esos niños hubiera sido inocente, es decir, un idiota. Entonces nació el idiota y entonces comencé a interesarme en la relación entre el idiota y el mundo dentro del cual estaba y contra el que nunca podría enfrentarse y en la forma en que obtendría la ternura, la ayuda necesaria para protegerlo en su inocencia (…). Y así comenzó a nacer el personaje que es su hermana, luego el hermano quien, ese [sic] Jason (quien para mí representa el mal total. Creo que es el personaje más malvado que ha producido mi imaginación), entonces apareció. Luego es necesario el protagonista, alguien que cuente la historia, y apareció Quentin. Para eso yo ya me había dado cuenta de que no podía contar todo en un cuento corto. Conté las experiencias que tuvo el idiota ese día, y eso quedó incomprensible, ni yo pude darme cuenta de lo que estaba sucediendo, por lo cual tuve que escribir otro capítulo. Entonces decidí dejar que Quentin contara su versión de lo sucedido aquel mismo día, o en aquella misma ocasión, y así la contó. Luego fue necesario el contrapunto, que fue el otro hermano, Jason. En ese momento la confusión era total. Sabía que no estaba ni siquiera cerca del final y entonces tuve que escribir otra sección desde afuera, como un extraño, que era el autor, para contar lo sucedido. Y así es como creció el libro. Es decir, escribí la misma historia cuatro veces”. Para él ninguna versión estuvo bien, pero quedó tan agotado que no podía reiniciar de nuevo así que lo publicó tal cual.
Como arriba lo explica, la primera sección es narrada desde la voz de Benjy, el hijo idiota, o mejor dicho desde su mente. Faulkner utiliza el monólogo interior –deuda que contrae con Joyce– no solo para esta sección sino para las dos siguientes. Bautizado Maury, por el hermano de su madre, fue rebautizado con el nombre de Benjamin. Benjy sufre retraso mental y nos narra lo que le acontece el 7 de abril de 1928. Sin embargo, evoca lo vivido al lado de Caddy –su hermana y protectora cuando eran niños–, alternando el pasado con el presente: Ahora lo cuida el negro Luster, un joven de 14 años –cruel con él a veces– que no soporta tener que cargar con tamaño lastre (Benjy ya cuenta con 33 años) y que ese día está en busca de 25 centavos para la función del circo.
Faulkner se refiere así de Benjy: 
La única emoción que puedo sentir por Benjy es aflicción y compasión por toda la humanidad. No se puede sentir nada por Benjy porque él no siente nada. Lo único que puedo sentir por él personalmente es preocupación en cuanto a que sea creíble tal cual yo lo creé. Benjy fue un prólogo, como el sepulturero en los dramas isabelinos. Cumple su cometido y se va. Benjy es incapaz del bien y del mal porque no tiene conocimiento alguno del bien y del mal.
(…)
Benjy no era lo suficientemente racional ni siquiera para ser un egoísta. Era un animal. Reconocía la ternura y el amor, aunque no habría podido nombrarlos; y fue la amenaza a la ternura y al amor lo que lo llevó a gritar cuando sintió el cambio en Caddy. Ya no tenía a Caddy; siendo un idiota, ni siquiera estaba consciente de la ausencia de Caddy. Sólo sabía que algo andaba mal, lo cual creaba un vacío en el que sufría. Trató de llenar ese vacío. Lo único que tenía era una de las pantuflas desechadas de Caddy. La pantufla era la ternura y el amor de Benjy que éste podría haber nombrado, y sólo sabía que le faltaban. (…) La pantufla le daba consuelo aun cuando ya no recordaba la persona a la que había pertenecido, como tampoco podía recordar por qué sufría. Si Caddy hubiese reaparecido, Benjy probablemente no la habría reconocido.
Luster es el nieto de Dilsey, la cocinera negra que será la protectora de Benjy, Caddy y Quentin (la hija de Caddy). En la última sección veremos el esplendor de Disley como símbolo de fortaleza, al soportar uno y otro maltrato de Madre y de Jason. Aparecerá como un personaje completo y con una poderosa presencia positiva. “Dilsey es uno de mis personajes favoritos porque es valiente, generosa, dulce y honrada. Es mucho más valiente, honrada y generosa que yo”, dijo Faulkner.
La segunda sección nos remonta al 2 de junio de 1910. Quentin (hijo) alterna sus recuerdos de niñez, al lado de su amada hermana Caddy, su viaje por tren y su estancia en su habitación en Harvard. Su padre ha vendido el prado de Benjy (que fue convertido en un campo de golf) para que él pudiera ir a estudiar a Harvard y para pagar el matrimonio de Caddy. Quentin recuerda que el matrimonio se celebró hacía dos meses. Su tragedia es que así como su madre le falla en fuente de amor, su padre le falla como fuente de consejo. Quizá por ello Quentin se refugia en Caddy. Ella representa un amor acaso edípico. A tal extremo que Quentin cree haber cometido incesto. Recuerda el desliz del su hermana, que ya está embarazada de otro hombre al casarse, y busca protegerla aunque sabe que no podrá. Ella ya tiene un destino predestinado, uno trágico. Millgate nos explica que “la mente de Quentin permanece preocupada por el pasado. Es casi como si Faulkner estuviera jugando con la idea de que un hombre a punto de ahogarse ve toda su vida desfilar delante suyo, y nos damos cuenta de que este último día de la vida de Quentin es una especie de instante suspendido, inmediatamente anterior a la muerte”.
La idea de la ruptura del tiempo se ve expuesta no solo en lo caprichoso de la presentación de las secciones del libro, sino también, en una parte en la cual Quentin toma las manecillas de su reloj como símbolo de que estuviera deteniendo el tiempo cronológico para dar paso a su propio tiempo, el de su mente.
Regresamos al 6 de abril de 1928, es viernes, Jason nos irá destilando, a través de su monólogo interior, ese odio que tiene por los restantes de su familia: Madre, Ben[jy] y sobre todo Quentin. Llamada así, desde antes de saber su sexo, en honor a su tío. Quentin es hija de Caddy, abandonada a los meses de haberse casado. Dejó a su hija en la casa familiar para irse a buscar fortuna. Quentin tiene 17 años y es rebelde acaso como respuesta a la constante presión a la que es sometida por Jason, su tío. Él le guarda un profundo rencor. Ella es libertina y eso Jason no lo soporta. Trata de controlarla pero Madre y Dilsey siempre intervienen por ella. A Jason, el esposo de Caddy le ofreció un empleo en el banco, pero al descubrirse el engaño de Caddy, Jason se quedó sin su única oportunidad de dejar aquél pueblo, de dejar la carga que era su familia. Pues es él el vela por los que restan, incluidos los negros. Jason se nos muestra como un solterón amargado (por momentos evoca el nombre Lorraine, su amiga de Memphis) y lleno de odio. Frustrado en sus anhelos personales, tiene que supeditarse a ser dependiente de una ferretería para poder seguir dándole la vida a la que su madre estaba acostumbrada.
Gracias al Apéndice (Compson: 1699-1945) que Faulkner escribió para el libro The Portable Faulkner (1946) de Malcom Cowley, sabemos que Jason, luego de la muerte de su madre, envía al sanatorio mental Jackson a Benjy, vende la casa, se libera de los negros y se dedica a su negocio de compraventa de algodones. “Su desprecio por el pueblo es superado únicamente por el desprecio hacia su familia”, agrega Millgate.
La cuarta y última sección, se nos presenta con un narrador omnisciente. “Faulkner dijo que habiendo fracasado tres veces en su intento por relatar la historia –explica Millgate–, y buscando deshacerse del ‘sueño’, había utilizado la sección final para intentar reagrupar a toda la novela, volviendo a contar la historia central de forma más clara y directa”. Sin embargo, esta sección, que ocurre el 8 de abril de 1928, nos obliga a contemplar hechos no antes vistos. Vemos, por primera vez, descripciones físicas de Dilsey, Benjy, Jason, la Sra. Compson. Faulkner parece jugar con el lector. Como arriba dije, Dilsey toma una importancia preponderante en esta sección. Ella “soporta” las demandas que le hace la familia Compson. Además, es recién aquí, cuando vemos descrita la casa Compson como símbolo de decadencia: “Ben volvió a sollozar de nuevo, y por un momento todos miraron la casa cuadrada, despintada y con su pórtico podrido”.
Este último capítulo alterna la visita de los negros a la iglesia, es Domingo de Resurrección, y la búsqueda infructuosa que hace Jason de su sobrina Quentin, quien ha huido con un saltimbanqui del circo, llevándose consigo unos 3 mil dólares (aunque en realidad eran 7 mil. Cuatro mil fueron de los envíos que Caddy hacía para su hija y que Jason se guardaba como compensación por tenerla bajo su techo). Jason regresa golpeado a Jefferson solo para ver a Luster manejar mal su carreta, llevando a Benjy hacia el cementerio. Jason salta a la carreta, da un golpe a Luster y lo amenaza de muerte si vuelve a manejar así. No lo hace por pretender cuidar la salud de Benjy, si no por el qué dirán.
Aunque no nos cuenta lo sucedido desde una sección propia, vemos a Caddy desde los ojos de sus tres hermanos. Acaso eso fue lo esencial en la teoría que Faulkner tuvo de su novela. Cada hermano tenía un reclamo ególatra para Caddy, según sus limitaciones y obsesiones. Es por ello que cada hermano –Benjy, Quentin y Jason– nos pincela a una Caddy distinta. Es un personaje rico pero que nunca llegamos a ver directamente, acaso en ello esté el hecho de que no la sintamos como uno totalmente logrado. Con Benjy es protectora y apaciguadora, fuente de la unión familiar que aún queda. Pero luego, su actividad sexual será el medio de liberación de la represión familiar: símbolo de la desintegración social. Según Millgate, Caddy es el “meollo” de la novela. Y lo aceptamos. “Para mí era la bella –dijo Faulkner en la Universidad de Virginia–, ella era la favorita de mi corazón. Sobre eso escribí el libro y utilicé los instrumentos que me parecieron apropiados para tratar de contar, tratar de dibujar la imagen de Caddy”.
En el final, la novela nos vuelve a presentar a los dos personajes con los que arrancó: Benjy y Luster. Ahora se van. Siguen la ruta hacia el cementerio. Se han contado muchos años, mucho de la ruina de la casa Compson, pero para ambos solo ha pasado un día desde el inicio. Mientras que para algunos se han destruido –de a pocos– sus vidas, para ellos todo sigue igual. Al menos, por un tiempo, para Luster todo seguirá igual. Sin embargo, es Benjy, en el final de su días en Jackson y con toda su familia ya destruida, quien verá con sus ojos “vacíos y azules y seremos mientras una vez más suavemente de izquierda a derecho fluían cornisa y fachada, poste y árbol, ventana y puerta, y anuncio, cada uno de ellos en su correspondiente lugar”.
19 julio, 2009
Novela inédita de un joven Graham Greene
Cuando leí -la semana pasada - el artículo de Max Castillo Rodriguez en Somos, a propósito del libro Las cartas de una vida que recoge el epistolario de Greene, reformulé mi opinión acerca del autor inglés. ¿Por qué? Entre otras cosas que aquellas confesiones escritas revelan, me asombra la frialdad inhumana con la cual Greene busca situaciones de conflictos armados: "Lo que en realidad me interesa de las guerras es que alimentan mi neurosis", dirá sin asco. Lean el artículo, o mejor, lean el libro y saquen sus conclusiones. Sin embargo, esta semana la revista The Strand anunció que publicará por entregas la novela inconclusa que fue descubierta en el archivo del autor que compró la Universidad de Texas: La silla vacía. La novela fue escrita por un Greene de 22 años recientemente converso al catolicismo. Se publicará una novela inédita de Graham Greene:16 julio, 2009
LOS 50: POESÍA A CUATRO VOCES
El Centro Cultural Inca Garcilaso de la Cancillería celebrará un homenaje a la generación de los poetas del cincuenta con un ciclo de conferencias sobre Francisco Bendezú, Washington Delgado, Pablo Guevara y Javier Sologuren los días 15 y 22 de julio a las 7pm. Estas tendrán lugar en el Jr. Ucayali 391, Lima. El ingreso es libre. El ciclo de conferencias Los 50: poesía a cuatro voces estará a cargo de otros renombrados poetas de nuestro medio: El 15 de julio, primera fecha del evento, Carlos López Degregori disertará sobre las dos etapas más representativas de la poesía de Francisco Bendezú, analizando los rasgos de su poética y el lugar que ocupa en el concierto de las voces de su generación. En la misma mesa, Luis Fernando Chueca hará un acercamiento al trabajo poético de Washington Delgado a partir de dos ángulos de aproximación, en la que enfatizará la diversidad de registros abordados en su poesía y la preocupación constante por la ética de la escritura. En la segunda fecha del ciclo, el 22 de julio, Ana María Gazzolo abordará la poesía de Javier Sologuren, poeta cuya obra se extiende a la crítica y a la difusión de lenguas extranjeras. La charla de Gazzolo desarrollará su ubicación generacional y las diversas manifestaciones de su poética. Por su parte, Hildebrando Pérez comentará sobre la poesía de Pablo Guevara, cuya obra se caracteriza por pertenecer al discurso antiburgués y descolonizador y contener una relación de amor-odio con la ciudad de Lima, sin dejar de explorar en los distintos niveles del lenguaje poético. La poesía peruana de la generación del cincuenta representa uno de los puntos más importantes de la historia literaria peruana. Tradicionalmente se le ha conocido como la época en que se produjo la división entre poetas “puros” y poetas “sociales”. Sin embargo, hay evidencias como para afirmar que esta esquemática división no es suficiente. Estas conferencias buscarán conocer mejor y ampliar la visión que hay sobre esta significativa y memorable década.
Más información:
http://www.ccincagarcilaso.gob.pe/
Telf: 623-2656
Dirección: Jr. Ucayali 391, Lima
12 julio, 2009
"Malambo" o el universo afroperuano
Pero es, sin duda, la escritora y periodista Lucía Charún-Illescas (Lima, 1950), autora de la novela “Malambo” (2001) —traducida al inglés—, quien resalta por su acercamiento a la negritud, conjugando el mestizaje, la hispanidad y lo indio, con una poética que bordea los sueños y lo mágico-cultural. Estos elementos inscriben a Charún-Illescas en lo que se ha venido a denominar afrorrealismo, corriente literaria considerada como una subversión africanizante del castellano: ““Aye, aye, sabangolé”. Dame tu agua para bebé /ñeque ecolecuá /ñizca de agua que corre ya”, escribe en la novela antes mencionada.
Escritura y reivindicación para revivir
“Con mi obra no solo reivindico nuestra herencia afro sino revivo el nombre de un antiguo barrio limeño, cuna de todas las vivencias criollas y africanas. Allí vivieron los Ascuez, Victoria Angulo, “La flor de la canela”, que inspiró a Chabuca Granda, el futbolista “Manguera” Villanueva, entre otros”, relata esta narradora que estudió Periodismo en Bausate y Mesa y empezó a reportear para una revista de corte feminista en los años 70 del siglo XX, época en que empezó a escribir cuentos cortos.
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“Malambo” y ahora “Kumanana”
Ha sido conferencista en diversas universidades italianas y su novela es lectura obligatoria en diversos cursos de literatura. “¡Mis críticas son ensayos literarios! ¡Me volvieron académica! Todo el mundo está ganando plata conmigo. Mientras yo estoy en Hamburgo, peleándola”, nos dice sonriendo frente a esas paradojas de la vida.
Su gran amor es la poesía y dice haber clausurado por algún tiempo su vida sentimental. Está convencida que de encontrar a alguien especial los personajes de sus novelas se interpondrán. “Con “Malambo” inicié una literatura afroperuana con bases históricas. Mi segunda obra es “Kumanana” y con ella persigo recuperar el olvido oficial que existe sobre el tema de la esclavitud”. La obra de nuestra escritora es estudiada y analizada por prestigiosos académicos que encuentran en ella una nueva vertiente de la literatura latinoamericana, potente, vital y reivindicadora.
¿Hemingway agente de la KGB?
Y esta noticia si que me desconcierta (pero tampoco es para creérsela de lleno). "La semana pasada se publicó en Estados Unidos un libro que afirma que Hemingway estuvo, durante un tiempo, en la lista de agentes del servicio secreto soviético en los Estados Unidos. No uno muy útil, pero fichado al fin. Ahora, ¿pudo ser una forma de investigación literaria? Quizá. Su nombre de guerra era "Argo" dicen el historiador Haynes y el periodista Vassiliev:11 julio, 2009
Nabokov en Playboy
La cubierta esfumada del libro fue realizada por Chip Kidd, uno de los diseñadores más prestigiosos de EE.UU. Fuente: revistañ10 julio, 2009
Las pestes en la literatura
A veces, la literatura es prisma por el que se refractan muchos sucesos que la humanidad ha vivido o quizá vivirá. Pienso en La carretera de Cormac McCarthy y me da escalofrios. Las pandemias -en buena cuenta- han sido un tema recurrente desde el siglo VI, tal como lo demuestra el artículo de Patricia Suárez en Revista Ñ. "En algunas ocasiones, los escritos sobre catástrofes tienen el mero objeto de ser una crónica de los sucesos de un pueblo, pero en otros se convierten en verdaderas obras literarias". Las pestes narradas, en un repaso por grandes obras de la literatura:09 julio, 2009
Vargas Llosa: "Su idea del Perú es la de una patria que puede acomodar la diversidad"
Mario Vargas Llosa, con motivo del 400 aniversario de la publicación de los Comentarios Reales de los Incas del Inca Garcilaso de la Vega, fue invitado por la British Library para hablar del cronista mestizo considerado como el "primer escritor peruano (en el sentido de mestizaje)". Vargas Llosa resaltó al Inca como el punto de partida de la universalización de la lengua castellana y como el referente hispano-americano de un "humanismo sin fronteras": Esta obra convirtió al Inca Garcilaso en "el primer escritor de su era en hacer que la lengua de Castilla trascendiera fronteras", en palabras del escritor y académico, que estuvo acompañado por el historiador británico John Hemming, uno de los grandes conocedores de la cultura inca, y del psicoanalista peruano Max Hernández. Según Vargas Llosa, el Inca -considerado el primer mestizo de Perú y el gran cronista de la Historia antigua de su país- "perpetró un robo lingüístico y literario de imprevisibles consecuencias: tomó posesión del español, la lengua de los conquistadores, y la convirtió en una propiedad del mundo entero". Pero su legado fue más allá del puramente literario o historiográfico, ya que fue también un pionero a la hora de entender que Perú tenía que ser visto como una tierra de diversidad. El Inca Garcilaso vio que "no hay incompatibilidad entre el patriotismo inca y el patriotismo español", argumentó Vargas Llosa, quien por esta razón opinó que "nadie debería utilizar sus bellas páginas para propósitos o prejuicios nacionalistas". "El autor de Los Comentarios Reales es lo diametralmente opuesto a las limitaciones nacionalistas. Su idea del Perú es la de una patria que puede acomodar la diversidad, que admira la capacidad de los incas para abrirse a otras culturas e incorporarlas a su propia alma", manifestó. En este sentido, recordó que el Inca Garcilaso, hijo de español y de inca, "logró ser muchas cosas sin traicionar ninguna de ellas: indio, mestizo, blanco, hispanohablante, quechuahablante, italianohablante, un hombre de Cuzco y de Montilla, indio y español, americano y europeo, un hombre universal". Su concepto de patria fue el de "un vasto conglomerado que más o menos coincide con la Humanidad en general", destacó Vargas Llosa, quien defendió que este concepto "deriva de sus intuiciones, de sus lecturas universales, de su sensibilidad y de ese humanismo sin fronteras que absorbió de la literatura renacentista".
Adiós Enrique Congrains Martin
Enrique Congrains Martín, uno de los más reveladores escritores del realismo urbano de la generación del 50, falleció el lunes en Cochabamba, Bolivia, a los 77 años. Según informó ayer su hijo Alfredo Congrains, el novelista presentó el domingo problemas respiratorios y fue internado de emergencia en un hospital de la ciudad andina. Su salud se resintió a eso de la 1 p.m., y le sobrevino un paro cardíaco. Conocido por su carácter complejo y extravagante, el autor de una novela tan cruda como “No una, sino muchas muertes” y de cuentos tan conmovedores como “El niño de junto al cielo”, Congrains Martín (Lima, 1932), desapareció del medio literario local para emprender fuera del país proyectos editoriales ajenos a la literatura. En palabras de Oswaldo Reynoso: Congrains "contaba sobre la pobreza urbana pero no desde arriba (...) lo hacía desde la misma calle, pues era un escritor que sentía afecto por las clases populares. En las pocas veces que lo tarté me di cuenta que era un compañero leal". Descansa en paz.
















