19 agosto, 2011

Poe sin casa

Hoy Revista Ñ publica una lamentable noticia: La casa-museo, ocupada por el escritor estadounidense a mediados del siglo XIX, está a punto de desaparecer luego de dos años sin subvenciones. El escritor vivió en este lugar poco tiempo, pero coincide con la publicación de sus primeros cuentos, como “Mensaje encontrado en una botella” y “Berenice”. Dice la nota:

El teniente Samuel Hood III, de la policía de la ciudad de Baltimore, hace guardia frente a la casa donde entre 1832 o 1833 y 1835 vivió Edgar Allan Poe, en la esquina de North Amity y West Lexington, en un barrio golpeado por décadas de miseria y delincuencia, pero también ligado a dos de los iconos culturales de Baltimore: a Poe y a “The wire”, la serie de culto que retrata la miseria y los bajos fondos de la ciudad.
Ningún turista se acerca a este barrio si no es para visitar la pequeña y modesta casa de Poe, Poe House. Hay descampados, casas abandonadas, comercios tapiados. En uno de los capítulos de “The wire”, un joven le cuenta a un amigo que se chocó con una pareja de blancos y que éstos le habían preguntado por la Poe House. La pronunciación de Poe y poor (pobre, en inglés) es similar. Y el negro explica que les había contestado: “en este barrio todas lo son”.
También la casa de Poe, donde el escritor vivió con algunos familiares, como su prima Virginia, con la que se casó cuando ella tenía 13 años y él 27. El museo es modesto. Por 4 dólares, se pueden ver algunos pocos objetos e ilustraciones de Gustave Doré para el poema de Poe “El cuervo”. Ahora la casa-museo está a punto de desaparecer: son tiempos de crisis y recortes, y la casa se quedó por segundo año sin subvenciones. Fueron los aportes privados y algunos fondos recaudados los que permitieron mantener abierta la casa.
El escritor vivió en este lugar poco tiempo, pero coincide con la publicación de sus primeros cuentos, como “Mensaje encontrado en una botella” y “Berenice”.
El cementerio donde está enterrado el escritor está a poco más de un kilómetro. El teniente Samuel Hood III limpia las hojas que hay en el descampado de enfrente. Y explica que las cosas mejoraron en el barrio. “Odiaría que cerrasen la casa de Poe, porque es una maravilla”, dijo.