17 marzo, 2010

Las cartas de Salinger

Fuente: revistañ

Las once cartas del autor de El guardian entre el centeno y 9 cuentos expuestas desde ayer en Nueva York iluminan como nunca la intimidad de Salinger. La pregunta salta a la vista: ¿Salinger habría querido que esas cartas "personales" -dirigidas a su amigo Michael Mitchell- sean leídas ahora por todos?. Sin comentarios. En una confiesa:"Tengo diez, doce años de trabajo acumulado por todas partes ... Tengo en especial dos guiones - dos libros, en realidad - que he acumulado durante años y ajustado, y creo que te gustarían". En otra:" Me siento aislado de cualquier tipo de conversación privada o pública". Luz en el ostracismo de J. D. Salinger:


El velo quedó descubierto hoy, cuando por primera vez, las primeras cuatro de las 11 cartas inéditas de J. D. Salinger, autor de culto y creador del mítico Holden Caufield, fueron expuestas en la Morgan Library de Nueva York. Se trata de 11 cartas y bocetos (que aquí se reproducen junto a los anticipos que dieron el New York Times, Wall Street Journal y Time Out) dirgidas a Michael Mitchell, ilustrador de El cazador oculto, que, junto a su mujer Beth, constituyó un trinángulo de amistad sólo roto por Salinger cuando rechazó la posibilidad de entregarles un ejemplar autografiado de la famosísima novela. La timidez de Salinger se lee ya en la firma del remitente que varía desde "J. Salinger", pasando por un escueto "Salinger", a secas, hasta terminar en la anónima dirección donde estuvo recluído el resto de sus días: "P. O. Box 32, Windsor, Vt. 05089", en Cornish, New Hampshire. Sin embargo, la grandeza del autor, que murió el pasado 27 de enero a los 91 años queda subrayada por el curador Declan Kiely, quien eligió exponer las cartas en la misma sala donde se expone la famosa Biblia de Gutenberg.

22 de mayo de 1951
"El público aquí es estúpido como el de Nueva York, pero las producciones son mucho, mucho mejores". Salinger escribía desde Londres, después de apreciar los teatros del West End y compararlos con los de Broadway, en la Gran Manzana. En aquel viaje que lo llevó a Europa tomó unos tragos con una modelo de Vogue ("No fue muy divertido, sin embargo"). En la capital británica aprovechó para verse con Laurence Olivier "un tipo muy querible", pero sometido por su esposa "la bella", Vivian Leigh. Durante alguna fiesta se encontró con el bailarín australiano Robert Helpmann ("un homosexual de aspecto siniestro ") y discutió sobre Kafka con Enid Starkie, el crítico irlandés y biógrafo de Baudelaire y Rimbaud. "Diablos, si me olvido de ti", cerraba Salinger.

16 de octubre de 1966
"Tengo diez, doce años de trabajo acumulado por todas partes ... Tengo en especial dos guiones - dos libros, en realidad - que he acumulado durante años y ajustado, y creo que te gustarían". Salinger estaba ahora en Nueva York por llevar a sus hijos al dentista Peggy y Matthew. La familia paraba en la misma y pequeña suite en el Sherry Netherland, donde habían ido los Beatles antes. Peggy, estaba emocionada por ello, y Salinger describiría luego con entusiasmo una descompostura que incluyó vómitos. El escritor señalaba que leía en la cama mientras sus criaturas -"una belleza"-, dormían en la misma habitación. "Pasa por el New Yorker", dijo a Mitchell, a quien extrañaba. Creía haber encontrado por el fin el amor luego del divorcio.

27 de diciembre de 1966
"Estoy trabajando en un material que me encanta, pero mi Dios, estoy tan lento, tan vacilante". Salinger hablaba por primera vez sobre las dificultades de su trabajo: "El truco es trabajar con la decepción, sin pestañear", concluía. "Y esto, creo, es el deber que tenemos ambos". También hablaba sobre la dificultad de encontrar el amor perdido. "No se puede eliminar a una persona, ya que no se puede borrar." Entonces contaba cuán cambiada encontró Manhattan, a la que no amaba más, con la excepción del Museo de Historia Natural. En cambio, se mostraba interesado en explorar Brooklyn, y contaba aquí el sueño en el que encuentraba a un viejo judío, salido del siglo XVIII, quien lo invitaba a su casa para tomar el té o una sopa".

Lugar y fecha desconocidos, 1969
"Perdona ... la obra de arte" es la expresión escrita de puño y letra sobre un billete escrito a mano con una esquina rota. Es la parte más misteriosa de la serie, es probable que sea un dibujo de Matthew o un garabato del que Salinger se avergonzaba. El recorte quizás fuera un mensaje privado que Mitchell, podría haber recortado para llevar consigo. "Creo que sí, viejo", así cierra Salinger el mensaje en el billete.

31 de agosto de 1979
"He tenido que tratar con dos universitarios del demonio que me fotografiaron para su pequeño diario delante del correo, ¡por qué no se van todos al infierno!". Después de hablar con una anciana y una pareja de Biarritz, Salinger, dice de sus hijos: "Matthew está en su segundo año en la universidad, Peggy está casada y vive en Boston. Es un desastre, en cambio, su última visita a la fecha a Nueva York. Debió comer comida india y china, fue a ver el musical Ain't Misbehavin 'al que detestaba. "Demasiado aplaudido, teatral: tremendo". Lo único que lo divertía era viajar en el subte "a través de la ciudad en una noche calurosa de verano".

30 de diciembre de 1983
"Ese estúpido inglés" que sería Ian Hamilton, el erudito que quería escribir su biografía, le provocó una "furia asesina. El estudioso empezó a llamar a sus amigos y familiares por teléfono para preguntarles sobre el autor. "Tú me preguntas si tengo el mismo odio para/con el resto del mundo. Si quieres saberlo, sí y mucho más también", auque luego reconocía que se divertía mucho al ver a John Wayne en la película El Shootist por televisión.

25 de diciembre 1984
"Me siento aislado de cualquier tipo de conversación privada o pública. En todos estos años no he hablado más con casi nadie, excepto con un par de borrachos locales y unos pocos locos que andan por aquí". Decía que no haría nada que no fueran los escritos en los que estaba trabajando ("tengo en la mano los guiones que estoy desarrollando") y le deseaba a su amigo un 1985 que estaría lleno de "integridad y equilibrio".

6 de abril de 1985
"Pido perdón por mis defectos como amigo". Salinger escribió en esa fecha una de las cartas más bellas. La relación con Mitchell y su esposa Beth fue la mejor relación de su vida (el autor describe la relación, como un amor que terminaba), pero ahora sólo sobrevive la amistad por carta. Ese tiempo "parece que no volverá nunca más en la vida." No lo lamentaba, sin embargo decía: "Necesitaba rumiar sin fin, ya no hay alivio", concluía. "Esta frase lo dice todo."

22 de diciembre de 1990
"Ivy Cottage, Coldharbour: Sun and Snow" es el título del paisaje representado en la tarjeta postal. Salinger vuelve a recordar el pasado y abrazar con afecto a Beth y a Mitchell.

16 de diciembre de 1992
"Providencialmente, la parte interior de mi estudio, donde guardaba el trabajo acumulado a lo largo de los años, se salvó del incendio que destruyó la mayor parte de la casa. Salinger también hablaba aquí de su hijo, preguntándose si Matthew no habría sido más feliz al elegir una profesión "menos riesgosa e impredecible que la de los negocios".

30 de enero de 1993
"Una portada de un libro blanco revela mucho más, en realidad, de nuestra amistad de a tres, que cualquier tipo de dedicatoria." Con esta frase Salinger rechazaba la petición de su amigo de que lo dejara tener un ejemplar autografiado de El cazador oculto. Esa respuesta rompió su amistad. Sin embargo, proféticamente, en el sigilo de su vida, Salinger, advirtió: "Y de todos modos, la mayoría de los más verdades es mejor dejarlas sin decir".

07 marzo, 2010

"Lazarillo de Tormes", autor....


Justo cuando los chicos ya empezaron el colegio y ya tienen sus libros bien forrados sale esta noticia. La paleógrafa española Mercedes Agulló cree que el autor del clásico picaresco sería Diego Hurtado de Mendoza. A echar mucho liquid paper donde dice "anónimo". Será posible tal descubrimiento.Dice la nota:

Según explica ElCultural.es, la paleógrafa Mercedes Agulló ha conseguido documentar un hallazgo sorprendente: el clásico Lazarillo de Tormes "no es anónimo, como hasta ahora se ha venido considerando".
Agulló asegura, en un libro que aparecerá en unos días en la
editorial Calambur - bajo el título de A vueltas con el autor del Lazarillo -, que Diego Hurtado de Mendoza, "personaje fascinante del siglo XVI", es el autor del clásico castellano.
Los papeles encontrados por Mercedes Agulló, explica ElCultural.es, en la testamentaría del cronista López de Velasco, su albacea, demostrarían que la famosa novela precursora de la picaresca , con una primera edición conocida de 1554, fue escrita Diego Hurtado de Mendoza.
De hecho, Agulló afirma que encontró un documento del poeta y diplomático español en el que anotó un par de líneas que le sirvieron como iniciar su investigación: "legajo de correcciones hechas para la impresión de Lazarillo y su propaladia".

24 febrero, 2010

No te quedes fuera de Cosecha Eñe 2010‏

Cosecha Eñe 2010 acaba de ampliar el plazo de recepción de relatos, que iba hasta el 1 de marzo, para el 11 de mismo mes a las 24 horas. Como dice su eslogan:¡Tienes 10 días más para participar! Recuerden que los trabajos son enviado por correo electrónico. Eñe. Revista para leer premiará al mejor relato con 3 000 euros.

Todavía estás a tiempo de participar en nuestro premio de relato Cosecha Eñe 2010. Un jurado de lujo elegirá los diez relatos ganadores, que serán publicados en el número de invierno de la revista. El que haya obtenido la mayor puntuación del jurado recibirá nada menos que 3.000 euros. La entrega de premios se realizará en el II Festival Eñe que se celebrará en Madrid los días 12 y 13 de noviembre de 2010.

La novedad de este año es que el Instituto Cervantes invitará a un mínimo de tres de los diez autores seleccionados a dar conferencias en alguno de los centros que dicha institución tiene en todo el mundo.

No necesitas más razones para participar. La admisión de originales finaliza a las 24 horas del jueves 11 de marzo.

TODA LA INFORMACIÓN Y BASES DEL PREMIO

21 febrero, 2010

Muestras en la Casa de la Literatura Peruana


Actualmente, en la Casa de la Literatura Peruana, en la antigua estación de Desamparados, se va desarrollando una muestra dedicada a Ciro Alegría (exposición de fotografías y objetos personales como su escritorio y máquina de escribir, en conmemoración a sus 43 años de fallecimiento.). El ingreso es libre y va hasta el 17 de abril, pues en ese mes, el mes de las letras, la Casa de la Literatura Peruana se alista y sorprenderá a sus visitantes con una muestra dedicada a Rafael de la Fuente Benavides, el inmortal poeta Martín Adán (1908-1985). Dice la nota:

Karen Calderón, quien en enero asumió la dirección de la Casa, adscrita al Ministerio de Educación, explicó que aunque se ha hecho difícil encontrar los objetos personales del bardo limeño, los trabajos mancomunados con la Academia Peruana de la Lengua, que tiene un trabajo sobre las travesías de Martín Adán, permitirán hacer realidad este sueño.

La directora comenta que para este 2010, los tres salones de muestras itinerantes de la Casa (actualmente ocupadas con una muestra de objetos y fotografías inéditas de Ciro Alegría), también recibirán exposiciones sobre Julio Ramón Ribeyro, Luis Alberto Sánchez y Guillermo Thorndike.

“La idea es cubrir las diversas aristas de la literatura nacional”, comentó.

Además para abril, la Casa de la Literatura Peruana está preparando el lanzamiento de tres concursos de literatura infantil, los que se anunciarán en su momento.

Cuando el 19 de octubre de 2009 se inauguró la Casa en el número 201 del jirón Áncash, el presidente Alan García lanzó el reto de que se celebre el primer año del proyecto con medio millón de visitantes.

Karen Calderón está segura de que se llegará a la meta a fines de octubre de 2010, pues hasta el 31 de diciembre pasado ya 120 mil personas habían recorrido los 16 salones de la Casa, y en lo que va del mes, ya suman algo de 20 mil personas más.

El gran público son los niños y jóvenes de los centros educativos, institutos y universidades. Indica Calderón que sólo el 20 por ciento de los que van a la Casa es turista, y que están mejorando la difusión de la Casa en otros idiomas para captar la atención de más extranjeros.

Igualmente, la Casa empezó una dinámica con las agencias de turismo para que se la agregue en los circuitos turísticos por el Centro de Lima, pero queda aún por realizar convenios con Promperú, que promocionó una ruta literaria La Lima de Vargas Llosa, por ejemplo.

Para continuar dinamizando las visitas, una vez al mes, se lanzará una gran actividad, que se sumará a sus presentaciones de libros, recitales y cuentacuentos.

12 febrero, 2010

Los primeros once secretos de Salinger

Como era de esperarse, ya comienzan a publicarse los textos que Salinger no hubiese querido que salieran a la luz. Once cartas que el autor fallecido hace menos de un mes le escribió a su amigo Michael Mitchell entre 1951 y 1993 serán expuestas en un museo de Manhattan. En ellas, Salinger se manifiesta feliz por el reconocimiento alcanzado por su emblemática novela, El cazador oculto, y cuenta cómo esa fama le había permitido acceder a una cena privada en Londres con Laurence Olivier y Vivian Leigh. Primeros secretos revelados: expondrán once cartas de Salinger:

Unas cartas del escritor norteamericano J.D Salinger arrojarán luz sobre este autor fallecido hace dos semanas y una las personalidades menos conocidas de las letras estadounidenses, informa hoy la prensa estadounidense.
Se trata de 11 cartas que el autor de "El guardián entre el centeno" escribió entre 1951 y 1993 a su amigo Michael Mitchell y que serán expuestas en Nueva York. Arrojan luz sobre el escritor, que durante medio siglo vivió apartado en su casa Nueva Inglaterra y trabajó de activamente, sin dar a conocer sus escritos.
Salinger, considerado uno de los mayores talentos literarios del siglo XX, falleció el 29 de enero pasado a los 91 años.
El New York Times informaba hoy de las cartas que ahora se podrán ver y leer en el Morgan Library, un pequeño museo en Manhattan.
Mitchell dejó las misivas al colecionista Carter Burden, quien a su vez las legó a la Morgan Library. En ellas, Salinger relata cómo al principio disfrutó el reconocimiento que le aportó su novela de culto, lo que le permitió, entre otros, una cena privada con Laurence Olivier y Vivian Leigh en Londres.
Después de su huida a la soledad en New Hampshire, acudía -según las cartas- a menudo a Nueva York, la ciudad de su héroe de la novela Holden Caulfield. Allí se reunía con amigos, degustaba comida china preferentemente y pasaba horas en librerías o acudía a algún espectáculo de Broadway.
Su entusiasmo por la metrópolis fue decayendo con los años y al final sólo estaba fascinado con el "submundo" de Nueva York. A Salinger le encantaba el metro, tal como reconoció en una carta a Mitchell. Desde su "retiro" siguió con gran interés la evolución de la cultura pop y la política, según el "New York Times".
En vida, Salinger peleó hasta las máximas instancias judiciales para impedir que sus escritos llegasen al público. Y no obstante, hasta los años 80, o incluso más tarde, se levantaba a las seis de la mañana, se sentaba en su escritorio y trabajaba, según contaba a su amigo Mitchell en las cartas.
Las descripciones de su vida diaria alientan a los fans de Salinger porque podría haber dejado escritas más novelas, que no publicó por temor a las posibles críticas. En una carta de 1966 habla de "dos guiones, realmente libros, que desde hace años llevo conmigo y trabajo (en ellos)".

06 febrero, 2010

McCarthy al cine

De próximo estreno, La carretera adapta la novela homónima del gran escritor estadounidense. El guionista de la producción relata aquí su encuentro con McCarthy a la hora de la primera proyección del filme, una mañana de noviembre en el desierto de Nuevo México. Dice la nota:


La carretera es uno de los libros más oscuros, atrevidos y desesperados que se han publicado en los últimos años. Con razón su autor, Cormac McCarthy, ganó el Premio Pulitzer y terminó vendiendo millones de ejemplares. Afortunadamente para mí, aún no había sido publicado cuando comencé el trabajo de adaptarlo para el cine. Un año después, cuando terminé mi guión, era el libro favorito de Oprah Winfrey y McCarthy –que había visto ganar cuatro óscares a la película de los hermanos Coen sobre su novela No es país para viejos– se interesó en la película sobre La carretera. También el resto de Hollywood.
En febrero de 2008, con las temperaturas bajo cero de Pensilvania, llegó al set con su hijo John de 11 años para ver cómo andaba la película. Un año más tarde, mientras terminábamos de editarla en una sala de edición de Hollywood Oeste, Cormac consintió en encontrarse con nosotros en Nuevo México para verla y darle su omnipotente bendición. El director John Hillcoat y yo no guardábamos grandes ilusiones. Sabíamos que solamente la bendición de McCarthy nos permitiría estrenar una película con la que estuviéramos conformes. Sin él, estaríamos a la merced de inversores, cada vez más nerviosos. Nuestro futuro en Hollywood pendía de un hilo.
Entonces, cuando el viejo Cadillac plateado de McCarthy apareció en el esplendoroso desierto de Nuevo México, una mañana gélida de noviembre, para encontrarse conmigo y Hillcoat en una sala de proyecciones abandonada de Albuquerque, las expectativas no podrían ser más altas. Las cosas empezaron mal cuando, inmediatamente, falló el proyector. Mientras que McCarthy subía por el ascensor, Hillcoat se esforzaba en arreglar la máquina. Pero después falló el sonido. Eso también se pudo arreglar. Finalmente, los tres nos sentamos en unos sillones de cuero, separados por una distancia discreta, y comenzó la película. De inmediato, McCarthy comenzó a tomar apuntes en un cuaderno de reportero. Hillcoat y yo intercambiamos miradas nerviosas. Al final de la proyección, tenía páginas y páginas escritas en ese maldito cuaderno. Se paró, se estiró y no dijo absolutamente nada mientras pasaban los créditos. Hillcoat preguntó: "¿Y?". "Tengo que ir al baño", fue su única respuesta. Y se fue. "Igual que un crítico", murmuré.
Quedamos convencidos de que había odiado nuestra película más que a cualquiera de las otras adaptaciones de Hollywood que ya se han hecho de sus obras –y hubo algunas realmente malas. Mirábamos el reloj y esperábamos. O el baño estaba muy lejos o McCarthy se había rajado. Miramos por la ventana y nos quedamos tranquilos porque el Cadillac plateado aún estaba en el estacionamiento. De repente reapareció, mirando el piso como si hubiera perdido sus llaves en un desagüe y dijo: "Es muy buena". Hillcoat, que había sido machacado con la amenaza del fracaso por casi todas las personas involucradas en el proyecto, no pudo evitar la duda: "¿Seguro? ¿No lo estás diciendo de simpático, nomás?" "Escúchenme –nos reconfortó–: no me vine en auto desde tan lejos para mentirles". Agregó que le había parecido "muy potente" y "una película como ninguna que haya visto", pero que tendríamos que ir a comer algo antes de ponernos a delirar. Nos metimos todos en el Cadillac y fuimos a una parrilla en las afueras de Albuquerque. Yo estaba desesperado por un trago fuerte, pero tenía entendido que McCarthy había abandonado el alcohol. Entonces, cuando pidió una botella de syrah para acompañar nuestras hamburguesas, sentí como si fuera mi cumpleaños.
Lo primero que dijo sobre la película es que le gustaba la voz en off. Esto había sido una fuente de conflicto por mucho tiempo. Inicialmente, yo la quería para capturar el estilo de prosa de McCarthy, pero Hillcoat no. Después, una vez filmada, los productores pidieron la voz en off. Con pocas ganas, Hillcoat aceptó, pero nuestra estrella, Viggo Mortensen, estaba totalmente en contra de la idea. Robert Duvall, que tal vez tenga la mejor escena en la película, había estado improvisando diálogos extraordinarios y entonces pensamos en él para el voiceover. Cuando finalmente me senté en un hotel de Sunset Strip para terminar de escribirlo, con ocho personas preocupadísimas en llamada de conferencia opinando sobre cada palabra, el voiceover parecía destinado al fracaso. Ahora nos lo había aprobado el autor mismo. Tenía ganas de levantarlo a McCarthy y darle un abrazo de oso.
Pasamos del syrah a la cerveza local y la conversación se puso interesante. McCarthy nos contó que No es país para viejos fue escrito primero como un guión de cine, pero que se dio cuenta de que intentar hacer una carrera en el cine era perder el tiempo y lo escribió, sin más, como novela. El guión de los hermanos Coen terminó ganando un Oscar. McCarthy había escrito una obra de teatro, The sunset limited, y yo le pregunté por qué no había cultivado más ese género. "Porque me di cuenta de que mi futuro era demasiado breve", dijo casi bostezando su desdén por el teatro. Hablamos de su nueva popularidad con los cineastas –y las audiencias– de Hollywood. Mi teoría es que en un mundo pos 11 de septiembre, pos Katrina y pos Irak, ciudadanos comunes y corrientes por fin pueden imaginarse un mundo cruel y ausente de humanitarismo, un mundo que McCarthy viene describiendo hace décadas. No le interesó mucho mi teoría.
Y por supuesto, hablamos de John, su amado hijo que inspiró tanto de La carretera. Nació cuando McCarthy tenía casi 70 años, su mayor premio llegado tan tarde. Un creciente temor a la muerte y de qué significará para John es lo que motivó en Cormac La carretera. Yo había comenzado mi guión poco después de que murió mi padre y estaba identificándome con el hijo de la novela. Pero cuando empezamos a editar la película, mi mujer estaba embarazada y comencé a identificarme más con el padre, quien –mientras el mundo se quema– va perdiendo las esperanzas de ver su hijo crecer. Su otra obra maestra, Meridiano de sangre, trata de "los límites de nuestra inhumanidad", dijo McCarthy. La carretera se ocupa de "los límites de nuestra humanidad."
Con el alcohol en el ambiente, McCarthy se puso más colegial y discutimos sobre la escritura, los hijos y la música (McCarthy alguna vez fue cantante folk y aún escribe canciones). A las siete de la tarde nos despedimos, metiéndonos en el Cadillac para que McCarthy nos llevara al aeropuerto. Yo le pedí que me firmara mi edición de La carretera pero me dijo que no. Los únicos ejemplares que firmó los dejó para su hijo. Le pedí que firmara mi guión pero también me rechazó: "¿Para qué diablos haría eso? No tiene nada que ver conmigo." Por fin, firmó mi jemplar de Meridiano de sangre. Ya nos habíamos tomado unos cuantos tragos, pues cuando más tarde leí la dedicatoria: "De tu amigo, Cormac. Albuquerque, Noviembre, 2002". Me preocupé. Estábamos en noviembre de 2008. "¡Mierda, John! ¿Cuánto tomamos? Tiene que irse de vuelta en auto a Santa Fe, en la oscuridad, si termina en un precipicio somos nosotros los que tenemos la culpa. Habremos matado al mejor escritor de los Estados Unidos." Hubiera sido el último clavo en nuestro ataúd.
A la mañana siguiente, a las ocho en punto, aparecieron en el fax cuatro páginas tipiadas de notas transcritas por McCarthy de su cuaderno de reportero. Algunas eran devastadoras: "mala linea... demasiado obvio". Otras eran generosas. Todas eran sumamente útiles. Hillcoat había cortado lo que tal vez era el dialogo más emocionante de la película: "¿Qué harías si yo muriera?" le pregunta el niño a su padre. "Quisiera morir yo también", contesta el padre, con la ternura salvaje que caracteriza al libro. "Este intercambio", insistió McCarthy con modestia, "es importante". Hillcoat rápidamente la restituyó. Los apuntes son, en el mejor de los casos, un gran dolor en el culo. Las cuatro páginas de McCarthy tendrían que estar enmarcadas.

Adiós Tomás Eloy Martínez

Tomás Eloy Martínez (1934-2010). Fuente: revistañ


A los 75 años, esta semana falleció una de las grandes figuras de la literatura y el periodismo argentinos Tomás Eloy Martínez. Aquí, una remembranza de Sergio Ramírez sobre el autor de Santa Evita . Escritor hasta el último aliento:


Allá por comienzos de los años setenta cuando yo vivía en Costa Rica recibía puntualmente los paquetes de novedades que me enviaba, desde Buenos Aires, Fernando Vidal Buzzi, director de la Editorial Sudamericana, y entonces fue que me encontré por primera vez con el nombre de Tomás Eloy Martínez en la tapa de su novela Sagrado, que era la primera que publicaba y que años después, cuando llegamos a ser amigos entrañables, él solía desechar con sonrojo a la primera mención porque la consideraba una novela en la que se había dejado seducir por las palabras más que por la pasión de contar una historia.
Nunca nos vimos en mis visitas a Venezuela para los primeros años tan deslumbrantes de la revolución sandinista, cuando él dirigía el memorable Diario de Caracas, pero sabía que detrás de las preguntas que sus periodistas me hacían cuando enviaba a entrevistarme, estaba su mano de exiliado de una dictadura militar que veía en los acontecimientos de Nicaragua la esperanza de que pudiera haber por fin en el continente un cambio genuino, lejos de los moldes ideológicos, cambio que al fin, por desgracia, no se dio, y tanto que lloramos los dos sobre aquella leche derramada cada vez que nos acordábamos.
Nos conocimos en Buenos Aires en noviembre de 1988 cuando, en esa extraña escisión que me imponía mi cargo en el gobierno revolucionario, llegué para cumplir con una visita al presidente Raúl Alfonsín, y a la vez para estar presente en el lanzamiento de mi novela Castigo divino, publicada también por Sudamericana, y que Tomás presentó una noche en el Centro Cultural Belgrano, con público del mundo político, las madres de Plaza de Mayo a la cabeza y del mundo literario, clara consecuencia de la propia dualidad de mis oficios.
Pasaron años sin que volviéramos a vernos, hasta que nos encontramos otra vez en Buenos Aires en 1998, diez años después, para la Feria del Libro cuando se presentó mi novela Margarita está linda la mar, que había ganado la primera convocatoria del Premio Alfaguara, con él entre los miembros del jurado; pero fue un encuentro muy fugaz porque Tomás regresaba a la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, donde en ese momento enseñaba.
Es desde entonces cuando estuvimos lado a lado de cerca y de lejos, en proyectos, complicidades, alegrías y tribulaciones, como la muerte trágica de su esposa Susana, que le descalabró en tantos sentidos la vida, encontrándonos en tantas partes del mundo, en New Brunswick, o en su apartamento de la avenida Pueyrredón en Buenos Aires ya de regreso para siempre en la Argentina, o en mi casa en Managua, cuando vino por una única vez en toda su vida a Nicaragua y ya no quedaban ni rastros de la revolución, compartiendo asientos en el Consejo Rector del Premio de Nuevo Periodismo Iberoamericano, en la junta directiva de la cátedra Julio Cortázar, en las sesiones anuales del Foro Iberoamericano. Largas jornadas en librerías de Madrid o Lisboa, largas sobremesas en México o en Sevilla, su voz de timbre tucumano convocando a la risa, llamadas sorpresivas desde lugares distantes, mensajes electrónicos como cartas, ahora que ya no se escriben cartas.
Su presencia siempre fue una iluminación feliz para todos sus amigos, preocupado por la suerte ajena, siempre con algún libro cuya lectura recomendar, y con algo nuevo y deslumbrantemente divertido que contar, dueño de eso que yo llamaría una maledicencia edificante, unas historias en las que, igual que en sus novelas, nunca se sabía dónde comenzaba la mentira y dónde terminaba la verdad, pero nunca faltaba la risa.
Una presencia transparente la suya alejada de las mezquindades que suele teñir el oficio literario, generoso con los más jóvenes y generoso con sus pares como cuando, ya bajo los estragos del mal que se lo ha llevado, y venciendo todas las dificultades de un viaje así, voló desde Buenos Aires hasta México para estar presente en la celebración de los ochenta años de Carlos Fuentes. Hasta que la enfermedad lo fue inmovilizando pero nunca dejó de contestar los mensajes electrónicos, por mano suya o por la de alguno de sus hijos, siempre fiel hasta el final al gentil deber de la correspondencia como todo un caballero antiguo, mensajes suyos en los que nunca declinó el ánimo, ni perdió el optimismo ni el entusiasmo por la vida. "Le he dicho a los médicos que quiero calidad de vida y no cantidad de vida", me escribió.
En el balance de su vida colocó al final la literatura por encima de su otra pasión visceral, el periodismo, aunque en sus novelas nunca abandonó el periodismo que quedó en el entramado de la narración.
Un clásico de nuestras letras contemporáneas, maestro en el arte de borrar todo espacio o frontera entre la historia pública y la imaginación hasta crear una realidad paralela mucho más creíble que la realidad real, tanto así que inventó una historia de la Argentina en La novela de Perón y en Santa Evita, que sobrevivirá a la de los libros de texto. Ningún otro triunfo mejor para un novelista que inventar la historia de su propio país.
"Tenemos que estar agradecidos por cada momento en que la historia nos deja en paz", dice Philip Roth en alguna parte. A Tomás la historia nunca lo dejó en paz, y agradecido, cargó a la Argentina a lo largo de toda su vida como en peso vivo, como si se tratara del cadáver mismo de Eva Perón. Era su destino latinoamericano. Un destino hasta la muerte, y un escritor hasta la muerte que nunca cejó en escribir porque era su oficio sagrado. Ya casi imposibilitado, siguió escribiendo sus lúcidos y siempre aleccionadores artículos, y cada vez que yo abría el diario en Managua los domingos y encontraba su firma, era como si recibiera un mensaje suyo, estoy aquí, sigo vivo, sigo trabajando, lo haré hasta el último aliento.
Y así, escritor hasta el último aliento, siguió adelante tratando de terminar su última novela sobre el Olimpo, dictándola cuando ya no pudo con los dedos, sin dejarse nunca amedrentar por la muerte.

29 enero, 2010

Goodbye Salinger


Este miércoles, al otro lado del muro que lo separaba del resto del mundo desde hace ya más de medio siglo, murió J.D. Salinger. El autor de El guardián en el centeno (conocida en la Argentina como El cazador oculto), un ermitaño que había construido su leyenda con un puñado de obras maestras seguidas (y coronadas) por su decisión de no publicar más y escribir sólo "para sí mismo y para su propio placer", murió a los 91 años en su casa de Cornish, un pueblo de New Hampshire. Adiós a un creador legendario:

"Aunque se había roto la cadera en mayo, su salud había sido excelente hasta que tuvo una decaída repentina después de fin de año", informaron los representantes del escritor.

Jerome David Salinger nació el 1° de enero de 1919 en Manhattan. Su vida y obra lo convirtieron en el otro gran mito de la literatura estadounidense del siglo XX. Si Ernest Hemingway, al que conoció durante la Segunda Guerra Mundial, fue el dios turista y omnipresente al que las cámaras captaban de safari por Africa, tomando mojitos en La Habana o como reportero en el frente norte de la Guerra Civil Española, Salinger eligió la ruta Zen: desapareció por completo tras publicar una novela, dos volúmenes de cuentos y otros tantos relatos sueltos.

Nada se sabe ­más allá de algunos rumores­ de su obra posterior a 1965. Ese año publicó en la revista New Yorker un largo relato titulado "Happworth 16, 1924" y le dijo adiós a la imprenta. Hasta hace algunos años, cuando un fotógrafo lo descubrió a la salida de un supermercado, tampoco había fotografías suyas posteriores a esa época. "Hay una alegría maravillosa en no publicar. Es pacífico. Tranquilo. Publicar es una invasión terrible a mi privacidad", comentó en una breve entrevista que le concedió a The New York Times en 1974.

La punta del iceberg de lo que muchos creen es una obra monumental (sus biógrafos cuentan que siguió escribiendo casi doce horas diarias, una de sus amantes habló de varias novelas terminadas y su hija de al menos dos libros guardados en una caja fuerte) son la novela El guardián en el centeno (1951), los Nueve cuentos (1953), el par de nouvelles que integran Franny y Zooey (1961) y los relatos de Levantad carpinteros la viga maestra (1963), los únicos cuatro libros que publicó en vida. En los años posteriores también se negó a reeditar o ceder derechos de traducción de los relatos que había ido publicado hasta entonces en varias revistas estadounidenses.

Si hubiera que reducirla a un tema central, la gran obsesión de Salinger fue la fractura entre el mundo de la infancia y el de la vida adulta, con especial atención a esa etapa mutante (y emblemática del siglo XX) que viene a ser la adolescencia. De alguna manera, la tarea titánica que se impuso fue darle contenido al mito alegre, pero con fondo trágico, que inauguró a principios de siglo el Peter Pan de J.M. Barrie.

Salinger, al que de niño llamaban "Sonny", empezó a escribir cuentos a los quince años, cuando estudiaba en la academia militar Valley Forge, en Pennsylvania, la institución que le dio el único diploma que recibió en su vida.

Luego ingresaría a la Universidad de Columbia, donde cursó algunos talleres literarios antes de abandonar. En 1944, Salinger, que ya ha publicado algunos cuentos en revistas como Story, integra la cuarta división de la infantería del ejército estadounidense. El 6 de junio de ese año, apenas cinco horas después del histórico desembarco, él también toca la arena de las playas de Normandía. Su trabajo era entrevistar a los prisio[an error occurred while processing this directive]neros alemanes y franceses y tratar de descubrir si eran agentes de la Gestapo. Salinger continuó con las tropas a lo largo del avance sobre Alemania y, según su hija, incluso estuvo entre los primeros soldados estadounidenses en llegar a los campos de exterminio nazi.

Cuando regresa a Estados Unidos en 1946, tras una breve hospitalización y un igualmente breve matrimonio con una europea, Salinger ya trabaja en El guardián en el centeno. El título hace referencia al sueño recurrente de su joven protagonista: mientras un grupo de chicos juegan y corretean en un campo sembrado de centeno que los cubre completamente, él se imagina como un guardián que evita que caigan al acantilado vecino y los devuelve a su juego.

La novela protagonizada y narrada por Holden Caulfield, un adolescente insatisfecho e irónico que ve al mundo adulto como el terreno de la impostura, se publica en 1951. Ve la luz en la editorial Little, Brown, después de que el New Yorker se negara a publicar un fragmento y la editorial Harcourt Brace la rechazara. El libro, que al día de hoy lleva vendidos más de sesenta millones de ejemplares y está en el plan de lectura de todos los colegios estadounidenses, es un best-séller inmediato. A mediados de los cincuenta, con movimientos que salen a denunciar la alienación y el conformismo de la época, Caulfield es adoptado como un referente contracultural.

Aunque hay algunas excepciones, el grueso de la obra posterior gira en torno a la saga de los Glass, siete hermanos ­todos niños prodigios­ que alguna vez aparecieron en el programa radial "Es un niño sabio". Dos años después de El guardián..., Salinger publica "Un día perfecto para el pez banana" (más tarde incluido en Nueve cuentos), donde presenta y cuenta el misterioso suicidio de Seymour Glass, el mayor de los hermanos.

Con ese punto como centro, los relatos que protagonizan el resto de los hermanos, en buena parte aumentan el misterio de esa figura que para ellos era una suerte de santo, o sabio Zen. "Levantad carpinteros la viga maestra" (publicado originalmente en el New Yorker, en 1955), "Seymour. Una presentación" o su último cuento publicado, "Hapworth 16, 1924" (1965), son algunos ejemplos.

A partir de 1965, los cuentos que llegaban desde el lado de adentro de su refugio (adonde se había retirado en 1953) se detienen. Sus signos vitales hacia el exterior estarán marcadas por los juicios que les inicia a las editoriales que publican sin autorización su obra. En 2009, incluso le ganó un juicio por plagio a un escritor estadounidense, que firmaba como J.D. California, una continuación de la historia de Holden Caulfield. También hubo, claro, demandas contra sus biógrafos. La más resonante de ellas fue la que en 1984 le inició al crítico literario Ian Hamilton, que estaba escribiendo su biografía. Salinger logró que la justicia le impidiera citar o parafrasear una serie de cartas que él no quería publicar. Curiosamente, muchas de ellas trascienderon gracias a la transcripciones escritas del juicio, un giro irónico para este guardián de su intimidad.

Aunque no sabemos si hay o no otros libros inéditos (esperemos que sí), vale recordar a Salinger leyendo las obras que sí quiso publicar. Gracias al Gustavo Faverón, que ha posteado en su blog la última ficción que Salinger publicó, podemos leer un poco más del genio de aquél guardian: Hapworth 16, 1924 .

En estos links podemos leer dos de sus cuentos: Un día perfecto para el pez plátano / Justo antes de la guerra con los esquimales

Por su parte, Iván Thays postea en su blog una relación de artículo a propósito de la lamentable noticia del fallecimiento de Salinger..

Actualización [06-02-10]: El rastro oculto en la obra de Salinger

Chejov a 150 años de su nacimiento

El presidente Dmitri Medvedev recordó hoy al autor de Tres hermanas frente a la tumba en la que descansan sus restos, y subrayó la continuidad del mensaje del autor "en la era digital". A 150 años de su nacimiento, Rusia celebra la vigencia de Chejov:

El presidente ruso, Dmitri Medvedev, rindió hoy honores al autor Anton Chejov, a 150 años de su nacimiento. El mandatario dejó flores en el monumento al escritor en Taganrog, en el sur de Rusia, donde Chejov nació el 29 de enero de 1860, y dijo que el artista también tenía su lugar en la era digital. Numerosas personas también honraron en Moscú al autor, muerto en 1904 de tuberculosis en Alemania. Rusia considera a Chejov "uno de nuestros contemporáneos", afirmó el viceministro de cultura ruso, Andrej Bussygin, en un acto en Moscú. "La verdad de Chejov sobre Rusia es una verdad dura. Quería que las cosas mejoraran", afirmó Bussygin. Rusia planea numerosos homenajes y la reedición de sus obras. Hay planes para restaurar la vivienda de Chejov en Yalta, en la península ucraniana de Crimea.

Revelaciones sobre La ciudad y los perros


Según J.J. Armas Marcelo ("el más ilegible biógrafo de Vargas Llosa", en palabras de Gustavo Faverón), fue Carlos Barral quien rescató del olvido el original de La ciudad y los perros (cuyo título era La morada del héroe ) en una tarde de aburrimiento. Armas escribió sobre ese incidente así:

“Carlos Barral se aburría aquella tarde en su despacho editorial. Quería sobreponerse a la rutina del trabajo paseando en torno a la mesa de su oficina, en Seix Barral, en Barcelona. (...) Decidió entonces pasar la tarde releyendo algunos de los originales de novelas que los lectores de la editorial ya habían condenado al silencio. (... ) “-Cuatro- dijo el Jaguar-, leyó Barral mentalmente. (...) Inmerso en su lectura Carlos Barral no se dio cuenta de que la noche se estaba echando encima.” En "Vargas Llosa, el vicio de escribir”, José Armas Marcelo, Madrid, Alfaguara, 1991.

Sin embargo, hace unos días apareció en el blog de Canal-L, una entrevista a Luis Goytisolo en la que el escritor catalán desmiente la versión habitual, propalada por Carlos Barral (y documentada por Armas), según la cual el poeta y legendario editor de Seix Barral descubrió el manuscrito de La ciudad y los perros en la pila de los libros rechazados por Goytisolo, entonces lector y evaluador de la editorial. Parece ser que Barral quiso, desde su primera lectura de la novela que habría de dar el paso inicial para el inminente boom latinoamericano, adjudicarse aquél descubrimento. Aunque Barral ya no podrá revatir lo dicho por Goytisolo, creo que éste se demoró unos añitos en desmentir la versión (hasta ahora) oficial.


Publicarán El Tercer Reich

La semana próxima, la editorial Anagrama publicará en España el texto que el autor chileno escribió en sus comienzos, ambientado en la Costa Brava. De esta forma, el sello se asegura tener en su catálogo toda la obra existente del autor de 2666. Publican "El Tercer Reich", novela inédita de Roberto Bolaño:

Bolaño terminó de escribir El Tercer Reich en 1989 y la guardó en un cajón, mecanografiada. Salió a la luz en la Feria de Francfort 2008 de la mano del agente literario, Andrew Wylie, alias 'El Chacal', quien gestiona los derechos de Bolaño para sus herederos.
Jorge Herralde, fundador y director de Anagrama, consiguió los derechos para completar su particular 'biblioteca Bolaño'. Herralde presume de que toda la obra del Bolaño novelista y cuentista está actualmente en su editorial: once novelas y cuatro libros de relatos, además de algunos ensayos, discursos o su faceta poética.
El Tercer Reich está escrito en forma de diario y su protagonista es un joven alemán, Udo Berger, a quien la vida parece sonreirle. Nazismo, juegos y sexo son los temas principales de esta "novela primeriza, que no de principiante", según precisó el crítico y escritor Ignacio Echevarría.
Su protagonista, Berger, tiene 25 años y está en el mejor momento de su vida. Su pasión y su ocupación son los juegos de guerra; es un campeón en su país, y escribe artículos en las revistas especializadas. Tiene la independencia económica tan deseada por los jóvenes, amistades interesantes y profundas, como Conrad, su compañero de juegos, una novia a la que ama, Ingeborg, y a diferencia de lo que le sucedía en la adolescencia, ahora nunca se aburre.
Udo y su novia Ingeborg se van a pasar unos días al lugar de la Costa Brava donde él veraneaba con su familia cuando era niño, y se alojan en el hotel 'Del Mar', el mismo de aquellos días. Es el primer viaje que hacen juntos, quizá el ensayo para una futura convivencia. Udo hace instalar en su habitación una gran mesa donde despliega los hexágonos y las fichas de sus batallas; no tiene demasiado interés por el sol y la playa, prefiere pensar nuevas líneas y estrategias para el Tercer Reich, su juego. Por la noche van a una discoteca y conocen a Charly y Hanna, otra pareja de jóvenes alemanes. Beben, hacen planes para los días que vendrán, y cuando bajan a la playa al final de la noche, Charly desaparece.
Roberto Bolaño nació en Santiago de Chile en 1953 y murió en Barcelona en 2003. 1998 fue un año clave su vida, ya que su novela Los detectives salvajes recibió dos importantes distinciones: el Premio Herralde de novela y el Internacional de Novela Rómulo Gallegos. La novela narra las aventuras de dos hombres embarcados en la búsqueda de una escritora mexicana desaparecida durante la revolución. Los esfuerzos por encontrarla se prolongarán desde 1976 hasta 1996.
Poco después de este reconocimiento público, y tras veinticinco años de ausencia, Bolaño visitó Chile. A raíz de esta visita surgió una nueva novela, un cuadro alegórico del Chile pinochetista, cargado de fantasmas, torturadores y toques de queda, titulada Nocturno de Chile (2000).
El mismo año de la aparición de este libro, Bolaño entró en lista de espera para un trasplante de hígado. Su estado de salud empeoraba, y decidió consagrar su vida a la que debía ser su obra cumbre, 2666.

Vallejo trilingüe

César Vallejo. Doce poemas es el título del poemario trilingüe (castellano, quechua y aimara) que fue presentado ayer, editado por la embajada de Perú en Bolivia. Entre otros, fueron incluidos en el libro los textos "Piedra blanca sobre una piedra negra" y "Los heraldos negros". Publican en Bolivia poemas de Vallejo en quechua y aimara:

Algunos de los más famosos poemas de César Vallejo se podrán leer en aimara, una de las lenguas indígenas del altiplano andino, gracias a una publicación editada en Bolivia que incluye doce composiciones del autor peruano también en quechua y en castellano.
César Vallejo. Doce poemas es el título del poemario trilingüe editado por iniciativa de la embajada de Perú en Bolivia, que será presentado públicamente hoy, según informaron fuentes de esa legación diplomática.
La traducción al aimara de los poemas de César Vallejo (Perú 1892-Francia 1938) es obra del profesor Vitaliano Huanca, coordinador del Programa de Capacitación en Idiomas Oficiales de la Escuela de Gestión Pública Plurinacional de Bolivia.
El embajador peruano en Bolivia, Fernando Rojas, explicó hoy a Efe que no se tiene conocimiento de anteriores traducciones al aimara de la obra de Vallejo por lo que podría ser el primer trabajo en este sentido.
La traducción al quechua de estos poemas estuvo a cargo del profesor peruano Demetrio Túpac Yupanqui, director de la academia Yachay Wasi de Lima.
Entre los poemas de César Vallejo compilados en este libro figuran "Los heraldos negros" y el famoso "Piedra blanca sobre una piedra negra", que comienza con los casi proféticos versos "Me moriré en París con aguacero,/ un día del cual tengo ya el recuerdo".
La idea de elaborar este poemario trilingüe fue del embajador Fernando Rojas, con el propósito de fomentar la integración entre Bolivia y Perú y rendir un homenaje a uno de los autores peruanos más reconocidos internacionalmente.
Las ilustraciones que acompañan los poemas de Vallejo son fruto de un concurso de dibujo, que fue organizado por la embajada el año pasado y en el que participaron estudiantes de los principales centros de enseñanza artística de La Paz, en Bolivia, y de Puno, en Perú. Además, la portada del poemario es obra del pintor y antropólogo boliviano Edgar Arandia, actual director del Museo Nacional de Arte del país suramericano.
Los 500 ejemplares editados del nuevo poemario se distribuirán de forma gratuita en bibliotecas nacionales, regionales y provinciales de colegios y universidades de Perú y Bolivia.

"Una balsa de piedra camino de Haití"

La campaña, denominada "Una balsa de piedra camino de Haití", donará "íntegramente los 15 euros que costará el libro al fondo de emergencia de la Cruz Roja para ayudar a este país que acaba de sufrir una gran desgracia", explicaron fuentes de la Fundación Saramago. Saramago lanza nueva edición de "La balsa de piedra" para ayudar a Haití:

El Nobel de Literatura portugués José Saramago lanzará el próximo viernes una nueva edición del libro "La balsa de piedra" cuyos beneficios destinará, a través de la Cruz Roja, a ayuda para Haití.
Asimismo, adelantaron que Alfaguara, la editorial de Saramago en España y América Latina, prepara una campaña de solidaridad similar para ayudar a los supervivientes del terremoto que sacudió Haití el pasado día 12 de enero.

En Portugal, la nueva edición de La balsa de piedra estará a la venta hasta el próximo 28 de febrero.
Saramago explicó en un comunicado que la iniciativa salió de su fundación y reconoció que fue posible gracias a "la inmediata generosidad de las entidades que participan en la edición del libro".
"Si llegásemos al millón de ejemplares vendidos serían 15 millones de euros de ayuda", precisó el premio Nobel, quien reconoció que "para la calamidad que ha caído sobre Haití no sería más que una gota de agua".
La novela La balsa de piedra arranca después de que una falla separe la península Ibérica del resto de Europa y la convierta en una enorme balsa de piedra a la deriva por el Atlántico, en busca del reencuentro de los pueblos peninsulares con aquellos del otro lado del océano.

26 enero, 2010

Liberan archivo Kafka

El archivo entregado por el escritor a su amigo y póstumo editor Max Brod para que lo destruyese deberá salir en dos semanas de 4 cajas de seguridad en Tel Aviv. Su interior es todavía una incógnita y los más optimistas creen que podría haber una novela inédita del autor checo. Ordenan a las herederas de Max Brod que entreguen el archivo de Kafka:

No se sabe exactamente qué hay en su interior: los estudiosos han hecho muchas hipótesis al respecto. Se habla de una novela desconocida hasta ahora, además de cartas, diarios e incluso borradores de obras nuevas. El diario Haaretz reveló hace un tiempo que las hijas de Esther Hoffe, secretaria de Max Brod depositaron en cajas fuertes de varis bancos de Tel Aviv "diarios, fotos, cartas y notas manuscritas de y sobre Kafka". Un juez israelí está por sacar del ostracismo a Kafka, o –por lo menos- todo lo que queda de él. El archivo que el autor dejó en su lecho de muerte a su amigo Max Brod, en 1922, para que lo destruyera, deberá dejar las cajas de seguridad donde reposa en Tel Aviv y ver la luz dentro de dos semanas. Nadie sabe qué hay adentro, lo único seguro es que supo guardar el original de El proceso, puesto que ese valorado manuscrito fue vendido en Londres en 1988 por 2 millones de libras esterlinas. Todo el resto es un misterio. Con la muerte de la secretaria de Brod, en 2008 se sucedió una batalla legal por los papeles que involucra a Israel y a Alemania que ahora podría por fin terminar. Hoffe no guardaba las cartas en un lugar demasiado seguro. De hecho, estaban en su casa con humedades y llena de gatos y perros. Recibió semejante tesoro de manos de Brod, exiliado en Israel y las guarda desde 1968 desde hace 40 años. Antes en 1961, Brod cedió una parte vital del archivo de Kafka a la Universidad de Oxford, debido a un requerimiento de los descendientes del autor de "La metamorfosis". El Estado de Israel analizó muchas veces secuestrar el botín de manuscritos, pero sólo le impidió a Hoffe vender las cartas al exterior, catalogando las cartas como un documento excepcional de la diáspora hebrea. Una vez, de hecho, la ex secretaria de Brod fue demorada en el aeropuerto de Ben Gurion mientras intentaba llevar a Suiza cartas y documentos. Fue un golpe duro para ella, tanto, que concedió al Archivo Nacional Israelí la posibilidad de catalogar la colección completa. El trabajo se hizo, pero nadie fuera de Israel pudo saber cuál era el contenido. No se podía asegurar a ciencia cierta si Frau Hoffe había entregado todo lo que tenía a disposición. Y, de hecho, la mujer sorprendió a todos cuando se vendió en Sotheby's el célebre manuscrito de El proceso por un valor millonario a un enviado del gobierno alemán. Cuando Hoffe falleció en 2008 se creía que el melodrama kafkiano terminaría con su muerte. Pero no fue así. Las cartas pasaron a sus hijas, que las sacaron del departamento plagado de humedad para llevarlas a un lugar más seguro e impenetrable, en cuatro cajas de seguridad en Tel Aviv y en otra en Zurich. Fue entonces cuando comenzaron los procesos judiciales. La Biblioteca Nacional de Israel sostuvo que la sucesión de Hoffe a sus hijas no era válida, porque en el testamento de Brod a favor de su ex secretaria se especificaba claramente que la mujer debía encontrar una sistematización óptima en archivos de acceso público. Las hijas de Hoffe se opusieron sosteniendo que Brod no había puesto límites en cuanto a una eventual venta al extranjero ni en cuanto a la posibilidad de transmitir por herencia el legado de Kafka. La causa judicial con la biblioteca se demoró entre apelaciones y recursos, hasta esta decisión. Sin embargo, no es una expropiación, aunque las dos hermanas Eva Hoffe y Ruth Wisler deben apurarse. Tienen poco tiempo para lograr un acuerdo económico con la biblioteca. En caso contrario, las cajas serán abiertas de oficio y el material catalogado otra vez. El suspenso crece, habrá una novela inédita de Kakfa como muchos creen. O al final no se descubrirá nada nuevo. La trama ya fue escrita por el mismo Kafka el 1922. Es la misma de El Castillo. El final, hasta ahora es el mismo, inconcluso.

24 enero, 2010

Gabo de vacaciones


El escritor colombiano Gabriel García Márquez pasa una temporada feliz en Cartagena, ciudad caribeña que inspiró parte de su obra literaria y periodística, y donde sus allegados desestimaron rumores de que el Nobel de Literatura haya tenido problemas de salud. La temporada feliz de Gabo:

El autor de “Cien años de soledad” y “Del amor y otros demonios” regresó de México en diciembre para instalarse en su casa de la muralla cartagenera frente al mar, donde se le ha visto “con buena salud, feliz y jovial”, dijo uno de sus allegados. La alcaldesa de la ciudad colombiana, Judith Pinedo, señaló que “Cartagena de Indias ha sido fuente natural de inspiración de García Márquez. Esta es la ciudad de sus entrañas, su familia, sus amigos, sus proyectos y sus pasiones. Aquí dio sus primeros pasos como escritor y dejó su huella eterna. Su presencia en nuestras calles no es un retorno, porque siempre lo sentimos presente. La ciudad es la demostración viva del realismo mágico y se siente reflejada en sus obras”. Los allegados a Gabo, como le dicen sus amigos y familiares, desestimaron públicamente versiones de que el autor de “El amor en los tiempos del cólera” estuviese enfermo. “Es tanto el cariño que le tienen, que hay gente que olvida que es un hombre con los achaques naturales de alguien de 82 años y esperan que tenga la disposición y el ánimo de siempre para recibir a todo el mundo”, dijo su hermano Jaime García Márquez en declaraciones al diario “El Universal” de Cartagena, en el que Gabo publicó su primera columna en 1948. “Lo asedian desde las once de la mañana hasta las dos de la madrugada”, enfatizó. (...) El escritor también vio una película de inminente estreno, basada en su novela “Del amor y otros demonios” y rodada en Cartagena. Asimismo, revisó con las autoridades regionales un proyecto para establecer la ruta de un tren que unirá a la caribeña ciudad de Santa Marta con Aracataca, la emblemática Macondo de “Cien años de soledad”, donde Gabo nació y vivió la primera infancia bajo la tutela de sus abuelos maternos. García Márquez tiene previsto regresar en “unos tres meses” a Ciudad de México, donde vive desde hace décadas y redactó “Cien años de soledad” (1967), considerada como su obra cumbre que le valió el Premio Nobel de Literatura en 1982. Cartagena, con sus murallas coloniales y su pasado esclavista, sus hoteles de lujo, sus playas repletas de turistas y su brecha social, tiene un significado especial para el escritor: Ahí están sepultados sus padres y dos de sus hermanos, y se halla la sede de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano que creó hace años. Allí, Gabo vive su “otoño feliz”, en ese vasto mundo del Caribe colombiano.

22 enero, 2010

FIX 100. REVISTA HISPANOAMERICANA DE FICCIÓN BREVE*

Fix100, revista hispanoamericana de ficción breve
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El Centro Peruano de Estudios Culturales (CPEC) ha publicado Fix100, revista hispanoamericana de ficción breve. Se trata de una publicación virtual que busca ser un marco de consulta que estimule la investigación y la producción del microrrelato en Hispanoamérica, y en particular el Perú, así como dar a conocer la obra creativa de autores de tan amplia región. En este primer número se ha entrevistado a los escritores Julia Oxtoa y Rogelio Guedea. Participan, además, destacados especialistas en el tema, como Violeta Rojo, David Lagmanovich, Lauro Zavala, Raúl Brasca y Javier Perucho. Asimismo, se reseñan libros de Carlos Eduardo Zavaleta, Carlos Meneses y Lorenzo Osores, y se rinden homenajes a Julio Ramón Ribeyro y Dolores Koch. Respecto a la creación, se cuenta con textos de Nilo Espinoza, Carlos López Degregori, Armando Ayala Santos, Maritza Iriarte, Katya Adaui Sicheri y Leonardo Dolores Cerna. La revista puede ser descargada de forma gratuita mediante el siguiente enlace: http://cpecperu.org/docs/index.php?option=com_wrapper&Itemid=79
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*Este post ha sido tomado de http://www.discursiva-ed.blogspot.com por motivos de difusión.

Ilustrando a Poe

AGUADA. UN PLANO DE LA OBRA

El dibujante argentino Luis Scafati ilustra la única e inacabada novela de Poe que relata el desventurado periplo náutico del joven Arthur Gordon Pym, a bordo de un ballenero y en un velero, que se convierte en una sucesión de truculentos sucesos: motines, naufragios, canibalismo y aborígenes poco amigables. La novela de Poe, desde la mirada de Luis Scafati:

Después de leer la novela sentí que el gran protagonista era el mar, tal vez como fuerza oscura, una metáfora del subconsciente, de lo desconocido", comentó el dibujante argentino Luis Scafati, que se dedicó a la tarea de ilustrar la única e inacabada novela de Edgar Allan Poe, La narración de Arthur Gordon Pym, que acaba de publicar en España la editorial Zorro Rojo.
Después de leer a Poe, Scafati, que ya ha puesto en imágenes grandes escenas del terror y el suspenso, en Drácula, de Bram Stoker y La Metamorfosis, de Franz Kafka; se dedicó a reunir documentación y datos sobre el mar, los barcos, los instrumentos náuticos, los puertos, los peces, los marineros y las tempestades. Y después, recién después, se puso a dibujar.
Las ilustraciones, que le llevaron al artista más de un año y medio de trabajo, están hechas "en grandes planos con aguadas", un técnica que mezcla tintas con agua, "manchas donde se expresa el azar, además de una sensación líquida que buscaba", comentó el artista.
El libro, publicado inicialmente en 1838, relata el periplo náutico del joven Arthur Gordon Pym, y enhebra una serie de truculentos sucesos. "Si algo hacen mis dibujos es, tal vez, amplificar todo lo que la novela encierra", concluyó Scafati.

Convocatoria Plesiosaurio Nº 3


Tras su segunda publicación, y continuando con su apuesta por la minificción, Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana apertura la convocatoria para su tercera entrega en las siguientes secciones y de acuerdo con las formalidades señaladas:

La muela del Plesiosaurio (teoría y crítica)
El bolo alimenticio (creación de minificciones)
La garra del Plesiosaurio (reseñas de libros de/sobre ficción breve)

Formalidades:

1. Podrán participar todos los escritores peruanos o extranjeros.
2. Los trabajos críticos y teóricos (artículos o ensayos), estrictamente inéditos, deberán enviarse en documento de Microsoft Word (.doc), en tamaño de papel A4, interlineado de 1.5 puntos, en fuente Garamond de 12 puntos y texto con la alineación justificada. Además, deberán seguirse las pautas de presentación del sistema autor/año/página, junto con un breve resumen o abstract de 200 palabras como máximo. Las notas a pie de página, en el caso de que las hubiere, deberán presentarse en otro archivo adjunto.
3. Los textos de creación (3 minificciones como mínimo) tendrán una extensión máxima de 250 palabras.
4. Las reseñas sobre los libros de minificción deberán tener una fecha de publicación posterior al año 2000.
5. Los trabajos deberán ser necesariamente enviados al siguiente correo electrónico: plesiosaurio.peru@gmail.com. Se adjuntará, en otro documento, los datos del autor (nombres y apellidos, dirección, teléfono, estudios y una reseña de diez líneas de su vida académica) y la modalidad en la que se participa. Cada correo enviado será bajo el asunto de Plesiosaurio.
6. Cada participante podrá enviar más de un trabajo, siempre y cuando estos no hayan sido publicados antes en ningún tipo de soporte y estén escritos en español. En el caso de los ensayos y artículos deberá informarse si fue presentado en algún congreso, conferencia, coloquio, etc.
7. La participación en esta convocatoria supone el conocimiento y aceptación de cada una de las bases. Cualquier otro punto no previsto será resuelto por los editores. Los trabajos seleccionados están sujetos a edición de la revista para la publicación del tercer número.
8. La fecha límite para los envíos de trabajos es el viernes 30 de abril de 2010. Cualquier duda o consulta podrá ser notificada a través del mismo correo electrónico.
9. La publicación de los resultados se realizará el 28 de mayo de 2010 en nuestro blog. http://revistaplesiosaurio.blogspot.com. Además, se informará a cada uno de los seleccionados vía correo electrónico.

Lima, 16 de enero de 2010.

Comité editorial de
Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana

Martín Adán: 25 años después

Este año se cumplen 25 años del fallecimiento de Martín Adán, y a manera de homenaje en El Dominical apareció una entrevista a Luis Vargas Durand, profesor de la Pontificia Universidad Católica, biógrafo del poeta y asesor de la Colección Martín Adán de esa universidad. Aquí les dejo algunas preguntas. Algo más: La entrevista trae un poema inédito del genial Adán (No lo copio por motivos de exclusividad, lo pueden leer en la página de origen). La voz inagotable:

¿Qué es la Colección Martín Adán?
El núcleo de la colección fue reunido por Ricardo Arbulú entre 1930 y 1950. Juan Mejía Baca la acrecentó hasta 1986, cuando él y una representación de los familiares del poeta la transfirieron a la Universidad Católica. Los documentos llegaron sin orden, aunque sí con agrupaciones, y también numerosos sueltos. Son millares de páginas: manuscritos literarios en diverso estado, ediciones de sus libros, cartas, fotografías, documentos personales. La colección está en un ambiente climatizado y protegida convenientemente.

¿Cómo va la edición de los textos del poeta?
Esta labor es complejísima. Colaboramos con la publicación de inéditos y con reediciones proporcionando textos fidedignos y asesorando. Planteamos condiciones no económicas: supervisar las pruebas y que se declaren los criterios de fijación del texto.

¿Cuánto material inédito hay?
La mayor parte de inéditos es posterior a 1960. Nuestra transcripción de esa etapa comprende 327.423 palabras, de las cuales lo publicado es solo 17%; así, resulta que un 83% permanece inédito. El margen de error no ha de ser superior a 20%.

En tu biografía de Martín Adán destacas su voluntad de que su obra no sea leída en función de su vida.
Originalmente quise estudiar los poemas mismos, pero era evidente que se requería establecer, primero, textos fidedignos. Mi primera investigación fue sobre la edición de “Travesía de extramares”, entonces descubrí que la biografía me era indispensable.

Se ha acusado a Martín Adán de ser un poeta hermético y de un platonismo anacrónico.
¿Cuál Martín Adán? Hay al menos cuatro: el vanguardista, el de complicados sonetos, el de verso libre y descarnado, y el último, que vuelve al soneto pero a uno claro y hondo. El poeta hermético solo fue el de la segunda etapa. He explicado su poesía por años y sé de lo que hablo.

¿Qué le recomendarías a los jóvenes que se inician en la lectura de Martín Adán?
Hacerse una idea del existencialismo y empezar por “Escrito a ciegas”. O “La casa de cartón”. Pero ante todo, asumir que es algo importante y acercarse con humildad en pos de esa conmoción que es la experiencia estética. Esto puede requerir muchas relecturas, incluso los especialistas en literatura así procedemos.

15 enero, 2010

Dossier Miller

Sería ingrato de mi parte publicar extractos del artículo que Gonzalo Garcés ha escrito sobre Miller para Revista Ñ. Garcés analiza el recorrido de la obra del autor de "Trópico de Capricornio", Henry Miller, y explica su fascinación por el burlesco, el recurso a la obscenidad y la mansedad de sus libros finales. Así que les dejo el enlace y las primeras líneas de este lúcido texto. De la revolución a la autodestrucción:

Cuando llegué a París, en los años noventa, casi lo primero que hice fue visitar una muestra sobre Henry Miller. No era gran cosa: segundas o terceras ediciones y reproducciones de acuarelas. Pero me hice amigo de su responsable, un tipo que se llamaba Guillaume y que no sin aspavientos ("Yo soy así, la gente se asombra de mi generosidad") me vendió a precio rebajado The Hamlet Letters, una rareza en la obra de Miller.
Menciono a Guillaume porque él precipitó una crisis en mi afición a Miller. Era un mal tipo. Maltrataba a su novia, no trabajaba ni estudiaba y tampoco escribía, aunque se decía escritor. En la conversación no admitía réplicas, o las toleraba con una sonrisa de conmiseración. "Cuando estés en el mismo plano espiritual que yo", le oí decir una vez, "lo entenderás." Una vez me explicó que Trópico de Cáncer era un libro inferior; para conocer el mensaje de "Henry" había que leer La Crucifixión rosada.
Esto último no es casual. Noto que tiende a haber dos clases de lector de Miller. El primero se refiere al autor como "Miller" y prefiere los Trópicos y Primavera negra, es decir la obra escrita por Miller en París en los años treinta. El segundo es de gustos esotéricos, habla de "Henry" y prefiere la obra que escribió después de su regreso a los Estados Unidos: unos ensayos de tono lírico, los "relatos sobre lugares" El coloso de Marusi y Big Sur y Las naranjas de Hieronimus Bosch, y sobre todo la trilogía La Crucifixión rosada, integrada por Sexus, Plexus y Nexus. El primer lector puede ser muchas cosas, pero el segundo es casi siempre como Guillaume: intelectualmente escaso, socialmente repelente, con valores propios de los libros de autoayuda.
Para captar esta dicotomía, es necesario entender la revolución que Miller creó en sus años parisinos, y la crisis personal que esa misma revolución le causó. No es una mala historia, y ahora que se reeditan en español sus libros vale la pena contarla. Probablemente sea lo más parecido que tuvo el siglo XX al famoso asalto de Rimbaud a la ciudadela de la poesía y su posterior escape hacia el silencio.
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(...)

Treinta años después: Música para camaleones

Un libro de 1980, de reportajes y retratos en los que el escritor se metía en la piel de sus objetos periodísticos. Patricia Suárez, escritora y ganadora del Premio Clarín de Novela publica en Revista Ñ un nostálgico artículo sobre Truman Capote. Para Suárez, Capote "escribía con todo su cuerpo, no escatimaba nada (...). Lo anotaba todo, conversaciones, imágenes". "Música para camaleones" de Truman Capote, a treinta años de su publicación:
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Conocí a Truman Capote a mis 22 años. Por ese entonces yo trabajaba en una zapatería y garrapateaba horribles cuentos los sábados por la tarde, que tenía libres. Me imaginaba que la literatura era algo que les pasaba a las demás personas. Como consuelo leía cuanto caía en mis manos, pero todo cambió el día que llegó a mí Plegarias atendidas, la novela póstuma de Capote.
No pude quitar mis ojos de esta historia y ese mismo día, cuando cerré el libro, decidí hacerme escritora. Plegarias atendidas había sido escrito más o menos a la par de Música para camaleones, un libro de reportajes y retratos.
Ya el prólogo es una lección de vida para los incautos. A ver, escribir no tiene nada que ver con pasársela de fiesta en fiesta con bebidas burbujeantes en la mano. "Un día empecé a escribir", cuenta, "sin saber que me había encadenado a un amo noble pero despiadado. Cuando Dios nos ofrece un don, al mismo tiempo nos entrega un látigo, y éste sólo tiene por finalidad la autoflagelación." Capote cuenta la técnica con que enfrentó las crónicas en Música para camaleones: en el periodismo, el objeto de estudio se trata linealmente. Y en la narrativa, verticalmente, en profundidad.
Esto quiere decir más o menos lo siguiente: un periodista no tiene por qué ponerse en la piel de su entrevistado. Capote se propone ­y esta es la innovación­ meterse en la piel de sus objetos periodísticos.
¿Qué hace falta para esto? La convicción de que todos somos más o menos iguales y que cometemos errores ­siempre por amor, dice él­ y la convicción de que la literatura es más sagrada que tu madre y que la religión juntas.
A primera vista, Capote parece un escritor frívolo, que entrevista estrellas como Marilyn Monroe o Marlon Brando, sin embargo tiene la rigurosidad de un cirujano. Investigaba sus propios métodos de trabajo, los cuestionaba. El escribía con todo su cuerpo, no escatimaba nada. Era un lector desaforado, leía ­según su propia declaración­ cinco libros por semana y todos los diarios todos los días. Lo anotaba todo, conversaciones, imágenes.
Era un tipo que había comenzado a escribir a los diez años y nunca paró de hacerlo. Sus orígenes eran muy humildes y cada logro tuvo que haberle costado un gran esfuerzo. Una persona no se vuelve un escritor o un artista, sino tiene una voluntad de acero. Pero después está lo otro, también, y a Capote no se le escapaba: el talento: "Al principio, escribir fue muy divertido. Dejó de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y mal; luego hice otro descubrimiento más alarmante todavía: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil, pero brutal. ¡Y, después de aquello, cayó el látigo!".
Demás está decir que me convertí en una fanática de los libros y las enseñanzas de Capote, que lo hice mi mentor. En alguna parte, él escribió: "Tengo la teoría de que si deseas algo con suficiente ardor, lo consigues, sea lo que sea. Pero hay que desearlo de verdad y concentrarse en ello las veinticuatro horas del día. Si lo haces, lo consigues". Yo, dejé mi puesto de vendedora en la zapatería y me hice escritora.

Cosecha Eñe 2010


Por quinto año consecutivo Eñe. Revistaparaleer convoca a escritores de cualquier nacionalidad, sin distinción de edad ni trayectoria al Premio Cosecha Eñe 2010. La temática es libre y el premio está abierto tanto a escritores inéditos como consagrados. El jurado concederá un premio de 3.000 € al relato que obtenga mayor número de votos entre los diez ganadores. La admisión de originales finaliza a las 24 horas del lunes 1 de marzo de 2010. Las bases pueden verse AQUÍ.
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Para los que participaron en la anterior convocatoria (y no ganaron), Eñe les ha reservado un espacio en su web. Los trabajos de este servidor pueden leerse AQUÍ.

05 enero, 2010

Best-seller:El Original de Laura

Fuente: revistañ

El libro póstumo e inacabado de Vladimir Nabokov, El Original de Laura, que el escritor ruso ordenó quemar justo antes de morir en 1977, última voluntad que su hijo ignoró, ya es un éxito de ventas en el país de origen del autor de Lolita. Aunque algunos critiquen a Dmitri Nabokov por querer enriquecerse a costa de la obra inconclusa de su padre, el libro ya es un exito en ventas en Rusia. Veremos cómo le va cuando la traduzcan al español. Nabokov, otra vez best-seller en Rusia:

"Laura se vende muy bien. Es un acontecimiento literario inusual en Rusia. Estamos hablando del libro inconcluso de un clásico", informó a Efe una de las dependientas de la céntrica librería moscovita "Moskvá". El último libro del famoso autor de Lolita, una de las obras más controvertidas del siglo XX, está entre los regalos navideños preferidos para los lectores de este país. "Somos los líderes de ventas en Moscú", apuntó la vendedora, que cifró en varios miles los ejemplares vendidos sólo por internet desde la publicación del libro a principios de diciembre. En la popular librería "Biblio-Globus" el libro de Nabokov, del que se imprimieron 50.000 ejemplares en versión impresa y otros 10.000 en manuscrita, es el cuarto en las listas de ventas. La versión impresa en ruso cuesta 229 rublos (unos 5 euros), un precio asequible para el ávido lector ruso, mientras que la versión biling üe en ruso e inglés se dispara hasta los 649 rublos (15 euros). No obstante, esos ejemplares bilingües son una pequeña joya literaria, ya que incluyen las copias facsímil de las 138 tarjetas originales, manuscritas a lápiz y numeradas, en las que Nabokov escribió el libro en los últimos años de su vida y que guardaba en cajas de zapatos. "Nada más salir, el libro se vendía instantáneamente", apunta una dependienta de "Dom Knigui", que aseguró que la demanda apenas ha caído con el paso de las semanas. Más que un libro, El original de Laura es una experiencia literaria única que permite al lector conocer de primera mano cómo trabajaba y ordenaba sus geniales ideas la privilegiada mente de un escritor como Nabokov. "Siempre es interesante saber en qué trabajan los escritores en los últimos años de su vida y en la etapa final de su singladura creativa", aseguró Tatiana Ponomariova, directora del museo Nabokov de Moscú. La publicación del libro supuso un dilema ético para el hijo del autor, Dmitri Nabokov, que se devanó los sesos durante años sobre si debía o no cumplir la última voluntad de su padre. Precisamente, el libro comienza con una emotiva introducción en la que Dmitri relata los últimos días de enfermedad de su padre y explica los motivos de la salida a la luz del texto, lo que le ha valido no pocas críticas por parte de editores y escritores. Fue en 1975, cuando el estado de salud del literato comenzó a deteriorarse rápidamente, cuando Nabokov comenzó a escribir "ese embrión de obra de arte...) en tarjetas de catálogo que siempre le acompañaban", señala su hijo. En esa introducción éste recuerda que Nabokov también intentó quemar en su momento el borrador de "Lolita", pero que "su esposa (Vera) se lo arrancó de las manos" en el último momento en dos ocasiones. Cuando la enfermedad comenzó a limitar sus movimientos, "Nabokov tuvo una conversación con su esposa en la que dijo categóricamente que si moría antes de terminar el libro, éste debía ser quemado", dijo. No obstante, la voluntad del escritor fue ignorada por su esposa, que conservó las tarjetas en un banco suizo, y por su hijo, al que le llevó 30 años decidirse a publicar su contenido en forma de libro. "Esos listos (los críticos) olvidan que, en realidad, Nabokov no quería quemar 'Laura' bajo cualquier circunstancia, sino que ansiaba escribir tantas tarjetas como fuera necesario para acabar, aunque fuera, el borrador", apunta. Dmitri, de 76 años, recuerda que Franz Kafka también pidió a Max Brod que quemara obras como "Metamorfosis", "El Castillo" y "El Proceso" "consciente de que éste jamás se atrevería a cumplir tal petición". "Nabokov obró de la misma forma al encomendar la destrucción del libro a mi madre", apuntó el hijo del escritor, que considera que no podía privar el mundo de una obra literaria de ese calibre. En su opinión, El Original de Laura es una obra inconexa e inconclusa, pero "genial" y con similar "potencial revolucionario" que "Lolita", una de las novelas más influyentes de la literatura moderna. "En mi cabeza ya está terminada. La he revisado mentalmente unas 50 veces", dijo Nabokov al "New York Times" un año antes de morir, sobre el libro que narra las infidelidades de la promiscua Laura y los sufrimientos de su desdichado marido. Escritores como el británico Martin Amis han criticado duramente la decisión, mientras otros han acusado a Dmitri Nabokov de querer hacer fortuna con la obra de su padre. Mientras tanto, Nabokov sigue vendiendo.